domingo, 16 de enero de 2022

Entrevista a Javier Arries

 




¡Nueva entrada! Empezamos el año con muy buen pie, no hay más que ver este segunda entrada del recién estrenado 2022. Hoy, Caosfera tiene el placer de entrevistar a Javier Arries, licenciado en ciencias físicas, en la especialidad de Física de la Tierra y del Cosmos, escritor, articulista y divulgador. Si todavía no conocéis el trabajo de Javier Arries, este es el momento ideal...




1. ¿Quién es Javier Arries?

Pues como digo en una red social, «sólo una persona». Soy físico, me apasiona la ciencia desde pequeño, tanto que actualmente trabajo como docente, un trabajo que me encanta; pero también me apasiona todo lo que tiene que ver con lo mágico, lo anómalo, la literatura y el cine de terror. Como hobby me dedico a escribir, a investigar, y a divulgar esporádicamente en programas de radio (actualmente como colaborador de Una noche en el laberinto, de RNE). En TV he hecho alguna aparición que otra en Cuarto Milenio; en Detrás de la Verdad, de TV13; en La mirada crítica en Tele 5; o en el programa Básico, de La Otra. En prensa escrita he participado en entrevistas en La Razón y La Vanguardia, así como en la versión digital de ABC; y yo mismo colaboro como articulista en revistas especializadas. Y lo principal: que disfruto mucho con ello, e intento transmitir esa pasión que yo mismo siento por la Historia, la Antropología, el pensamiento mágico,…


2. ¿De dónde nace tu interés por el ámbito literario?

Pues desde que tengo uso de razón. Cuando era pequeño me sorprendía cuando veía a alguien leyendo. Le preguntaba que hacía y me contaba algo que para mí era sorprendente. Los libros hablaban, contaban historias si sabías descifrar aquel galimatías de puntos y trazos negros sobre blanco. Así que le dije a mi madre que me enseñara a descifrar aquello. Recuerdo que uno de mis primeros libros que leí fue una obra sobre vampiros del cineasta Roger Vadim, Vampiros entre nosotros. Y desde entonces, hasta ahora.


3. ¿A qué edad comenzaste a juntar las primeras letras?

Pues desde que era un chaval empecé a interesarme por el cómic, y más que a escribir me dediqué a dibujar, pero luego empezaron a interesarme también los guiones, y comencé garabeteando mundos imaginarios, de ciencia ficción, de fantasía, combinando dibujos con descripciones de lugares remotos, inexistentes, de la gente que las habitaba. Luego empecé a colaborar con artículos en revistas, guiones para radio,… ¡y hasta ahora!


4. ¿Y de dónde procede tu interés por el mundo del misterio?

Como ya dije antes cuando era pequeño me encantaban las matemáticas, la física, la química (mi afición por los cohetes y las cosas que explotan trajo de cabeza alguna que otra vez a mis padres); pero también leía como te dije sobre vampiros, fantasmas, animales y criaturas míticas,… Además prestaba mucha atención a lo que decían mis familiares acerca de sucesos extraños que les habían pasado a ellos y a otros miembros de la familia, tradiciones del acervo mágico popular, anécdotas y mitos de los pueblos de donde venían, historias de videntes, sanadores, mal de ojo,…


5. ¿Tienes algún autor -o autora- de cabecera?

Pues cerca de mí no puede faltar la obra de mi admirado H. P. Lovecraft, al que empecé a leer en mi adolescencia, mientras me atronaba las orejas con Black Sabbath de fondo. Me temo que aquello perturbó mi mente de forma permanente y sin remedio. Luego Poe, Machen, Meyrink, Litton, M. G. Lewis… Y de unos años a esta parte mi escritora favorita es Ada García. Conocí su obra antes que a ella y me enganchó a sus relatos, algunos de los cuales están recogidos en su libro, Radio Zombi.


6. ¿Tienes alguna manía o “ritual” que lleves a cabo antes de comenzar a escribir?

Empiezo a colocar las cosas en mi mesa, como si con eso ordenara mis ideas; y habitualmente me levanto de repente y me pongo a pasear como un león enjaulado hasta que de repente vienen las musas y me arrojan sin avisar alguna buena idea, o eso me parecen a mí en ese momento; salgo corriendo y empiezo a escribir. Generalmente también suena música de fondo que tiene que ver con el tema que quiero desarrollar. Y si encima tengo al lado un café humeante con unas gotas de oruxo para calentar el espíritu con ese brebaje místico, tanto mejor.


7. Tu nuevo trabajo se titula Espíritus y seres de la mitología nórdica. Háblanos acerca de la creación de tu libro, su estructura, etc.

Se trata de un ensayo que complementa a una obra anterior, Magia y religión nórdicas, aunque ambas se leen por separado. En esa obra comencé a hablar sobre algunas criaturas míticas de lo que se llama mitología menor, que pueblan el folclore, las leyendas, los cuentos, las baladas, los relatos al amor de la lumbre. Pero por falta de espacio no pude despacharme tan a gusto como hubiera querido, así que me propuse hacerlo en esta obra, en la que describo los tipos, costumbres, y caracteres que les han atribuido desde que tenemos noticia: gigantes, duergar (los mal llamados enanos), elfos de la luz, elfos de la oscuridad, damas blancas, la «gente invisible», landvaeettir (genios guardianes de la tierra), dragones, duergar (vampiros), kobolds (genios tutelares del hogar), habitantes de bosques, montes, cuevas, ríos, cascadas,.. Y analizo, tratando de clasificarlos, cual es su verdadero origen, y cómo han ido evolucionando desde tiempos paganos con la cristianización hasta nuestros días. No se trata de la típica «guía de hadas» repleta de fichas inconexas, sino de un estudio de esas criaturas, sus relaciones entre sí y con los seres humanos y su evolución hasta el momento presente, tratando de aunar el rigor con lo ameno.


8. ¿En cuál de tus obras te has involucrado más?

Creo que no podría seleccionar una. En todas me meto de lleno y de forma exhaustiva. Cuando empiezo a escribir ya no veo nada más y antes he devorado todo lo que he caído en mis manos, cotejando datos, desarrollando esquemas, casi hasta la obsesión, llegando a soñar con ello. Me meto tan de lleno que a veces hasta me ocurren cosas «raras». Por ejemplo, de noche, escribiendo sobre vampiros, en concreto sobre los vrukolakas griegos, que te llaman por tu nombre y a los que no debes responder o estás listo, escuché claramente en voz alta mi nombre. Abrí los ojos de forma desmesurada de la impresión. Probablemente me emocioné y me metí tanto en el tema que me autosugestioné. Por si acaso, no respondí. De todos modos si me hubieran contestado sería más intrigante todavía, porque estaba totalmente sólo en casa (demasiadas lecturas de Lovecraft).


9. ¿Has vivido durante tus investigaciones alguna experiencia del tipo paranormal y/o mística que te haya afectado especialmente?

Pues como no concibo investigar sin practicar lo investigado para sentirlo en carnes propias, desde muy pronto me metí de lleno, por ejemplo, en el estudio y la práctica de la Magia Ceremonial, la Qábala, el Tarot, Geomancia, Astrología, la Magia Enoquiana, incluso entrenando y practicando técnicas de visualización, de proyección… Y lo cierto es que de aquel tiempo tengo una buena colección de experiencias curiosas, algunas de ellas que podríamos calificar de subjetivas, pero otras en las que se producían extrañas, muy extrañas coincidencias. Forman parte de lo que yo llamo «bagaje personal», y muy pocos allegados las conocen; pero como no puedo probarlas, no las utilizo en mis escritos ni las empleo como argumentos de nada. En ellos trato de ceñirme al tema desde un punto objetivo, impersonal y riguroso.


10. Has tratado temas como, por ejemplo, el llamado mal de ojo. ¿Qué piensas al respecto de este tipo de supersticiones?

Es fascinante, porque cuando empiezas a indagar resulta que es una creencia universal y atemporal. En todas las culturas que he estudiado, a lo largo de todo el planeta, existe la creencia de que el ojo emite algún tipo de influjo motivado por una pasión profunda, como el odio o la envidia, o incluso la admiración excesiva. Es increíble cuando te encuentras que hasta los egipcios creían en el «ojo malo», y hablo de ello también en Magia en el Antiguo Egipto; y hasta ese gesto que aún se utiliza y se representa en talismanes, la figa (el pulgar metido entre el índice y el dedo medio), lo vemos en frescos egipcios en los que los pastores tratan de proteger así a su ganado. Yo no sé si existe o no, pero me admira encontrar las mismas creencias en lugares tan distantes en el espacio y en el tiempo. Desde luego el ser humano y su pensamiento mágico es un tema apasionante.


11. ¿Cuál de tus libros te resultó más complicado escribir?

Todos. En realidad escribirlos me resulta fácil. Lo difícil es el trabajo anterior, que implica años: de estudio, de contrastar datos, de documentarte de todas las formas posibles, de reflexionar, asimilar y organizar lo aprendido. Y eso sí es complicado.


12. Explícales a nuestros lectores cómo pueden conseguir tus libros.

Los últimos: Objetos Malditos, Magia en el Antiguo Egipto, Magia y Religión Nórdicas, y Espíritus y Seres de la Mitología Nórdica, están publicados por Editorial Luciérnaga, del grupo Planeta, y se pueden conseguir en librerías, u, online, en Amazon, La Casa del Libro, etc. Los más antiguos están descatalogados ya por el momento. Pueden acudir a mi página web: https://arries.com. Hay allí una sección para cada uno de ellos donde añado artículos y contenido extra; además de enlaces para comprarlos por internet.


13. Háblanos acerca de tus futuros proyectos o tus próximas intervenciones, añade todo lo que desees.

Entre los muchos proyectos que merodean por mi cabeza, además de viajar todo lo posible y vengarme del maldito confinamiento, están el de continuar escribiendo sobre los procedimientos mágicos de otras culturas, como la celta, la grecolatina, la eslava,… También le doy vueltas a retomar algunas obras antiguas, como El extraño poder de los aojadores (obra en la que trato sobre el mal de ojo), o Vampiros, y ampliarlos añadiendo nuevos descubrimientos y estudios sobre los mismos. En el caso de este último me planteo dividirlo en diferentes tomos, porque la información al respecto es mucha. Próximamente participaré en diferentes eventos que iré añadiendo a la sección Agenda, de mi página web. Y, por último, daros las gracias, e invitar a los lectores que lo deseen y tengan curiosidad o preguntas a que me busquen en Facebook o Instagram, como Javier Arries. Será un placer interactuar con ellos y conocerlos.


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sábado, 8 de enero de 2022

Diario de un zombi 2: Legado

 



¡Caosfera regresa después de unas breves vacaciones navideñas! Y aquí tenéis la primera entrada del año, que nos llega de la mano de Jorge Herrero Martínez. Hace algunos meses, Jorge nos hablaba de Diario de un zombi, de Sergi Llauger, y en esta ocasión nos habla de la segunda parte que, dicho sea de paso, considera uno de los mejores lanzamientos de este pasado 2021. ¿Queréis saber por qué? Razón aquí mismo....




Diario de un zombi 2: Legado hace añicos el dicho de que segundas partes nunca fueron buenas, ya que esta novela es la continuación de una obra que, para muchos, puede describirse como una de las mejores novelas dentro del género zeta. Para este servidor es su favorita. Han tenido que pasar diez años para poder leer esta secuela, pero ha merecido la pena esta larga espera.

  Legado no sólo está a la altura de su predecesora, sino que la supera en bastantes momentos, alcanzando un nivel muy pocas veces visto dentro de la literatura zombi. Sergi Llauger no se ha conformado con hacer otro libro más, más de lo mismo, para contentar a sus lectores, no, eso hubiera sido lo más fácil e ir sobre seguro. Lo que ha hecho es crear una historia más grande que la anterior, cuidando mucho la trama, donde todo está planeado hasta el más mínimo detalle, y eso se nota durante toda la novela.

  A pesar de tener casi 500 páginas, la historia no sólo no se resiente, sino que no deja de mejorar y subir el nivel. El lector se encontrará con nuevos personajes, pero eso no supone ningún hándicap para que la lectura de Legado no sea una experiencia increíble e inolvidable, gracias al gran trabajo que ha hecho el autor con los distintos personajes que forman parte de la historia, todos y cada uno de ellos están desarrollados y creados de forma magistral.

  La historia comienza varios años después de que ocurrieran los hechos que sucedieron en la primera parte. Nos encontraremos con Gina, una joven deambulante que se dedica a adentrarse en los lugares y zonas donde la mayoría no se atreve por su peligrosidad.

 Un día le llegará una oferta que acabará convirtiéndose para ella en una aventura y cambiará su vida en todos los sentidos: encontrar a Erico Lombardo, el zombi que con el paso de los años se ha convertido en una leyenda y del que existen todo tipo de rumores. La misión consistirá en encontrarlo para poder conseguir una cura para el virus que diezmó a la población y que sigue acabando con el resto de los supervivientes.

  A pesar de no estar convencida en un principio de esta misión, al final acabará aceptándola con todas las consecuencias, y su vida no volverá a ser la misma nunca más. Deberá enfrentarse a situaciones donde su vida correrá peligro serio, se encontrará con otros personajes: algunos tratarán de ayudarla, otros intentarán impedir que su misión se cumpla con éxito. Entre todos los personajes que aparecerán en su aventura, destacarán especialmente dos, uno de ellos es Trevor Castor, un cazarrecompensas que resulta ser un viejo conocido, y el otro será Trece, del cual no puedo desvelar nada, por que será un gran spoiler. Junto a ellos, Gina vivirá una experiencia única, durante la cual descubrirá cosas de su pasado, cosas que harán que su mundo se tambalee. 

  Sergi ha creado una novela donde hay zombis, por supuesto, pero un tipo de zombis bastante distinto al que el lector está acostumbrado, un zombi al que los supervivientes denominan espectros. Estos seres sembrarán el terror allá por donde pasen, creando situaciones llenas de una tensión muy pocas veces vista en una historia de este género. El mundo que sobrevivió a la primera parte es un mundo desolado, donde cada vez hay menos gente, donde el mero hecho de contemplar el amanecer es un triunfo.  A pesar de ser una novela de género zombi, estos seres no son los protagonistas principales ni mucho menos, pero cuando aparecen, no dejan títere con cabeza.

  Sergi Llauger tiene una prosa fina, cuidada y elegante, pero también contundente, ya que no le tiembla el pulso a la hora de detallar las escenas más duras y más impactantes, logrando que muchas de ellas se queden grabadas en la mente de los lectores. El mundo donde transcurre Legado es un mundo creíble, post-apocalíptico, rezuma desolación por todos lados, el lector se sentirá un personaje más de la novela, sufrirá con ellos, se emocionará, reirá, y experimentará multitud de sensaciones y sentimientos. .
  Los personajes están desarrollados y perfilados de una manera magistral, cosa que es marca de la casa del autor, están cuidados hasta el más mínimo detalle, todos tienen su identidad propia, cada uno se expresa y se comporta de manera muy distinta, no habiendo dos iguales.

  La novela está llena de grandes momentos, con giros argumentales de esos que no se olvidan. Me han sorprendido y de qué manera, algunos de ellos han logrado emocionarme y hacer que se me ponga la piel de gallina.

  El tratamiento de los zombis vuelve a ser único, en especial en lo referente a los espectros, dotados de un aura absolutamente terrorífica. No me quiero olvidar de los arcángeles, esos seres que sembraron el terror en la primera parte, en esta continuación no aparecen muchos, es más, solo aparece uno, pero de una manera que nadie se esperaría, creando un momento especial e inolvidable.

  Se nota que esta secuela está pensada y cuidada hasta el más mínimo detalle, razón por la cual el autor ha tardado un tiempo en realizarla, no está hecha por hacer, para darles a los lectores más de lo mismo. Segi Llauger ha escrito algo que no se olvidará en mucho tiempo, demostrando que aún se pueden hacer cosas interesantes y originales dentro de la literatura zombi. Como lector y seguidor de esta serie, espero y deseo que en el futuro haya más historias de estos personajes. Junto a la primera parte, es de lo mejor que se ha hecho dentro del género zeta. Absolutamente recomendable y de lectura obligatoria, inolvidable. Uno de los libros del año, sin duda alguna.



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sábado, 25 de diciembre de 2021

Mi princesa

 




¡Han llegado por fin las navidades! Esas épocas mágicas, familiares, y, sobre todo, esas épocas tan disfrutables para los más pequeños de la casa. Y precisamente para ellos es que va dedicada esta entrada. Hace ya algún tiempo, no sé si lo recordaréis, os traje un cuento de cosecha propia que escribí con motivo de la invitación de Toni López a su espacio radiofónico, espacio que hoy día se ha convertido también en mi casa. La princesa y el demonio, que así se llamaba el cuento en cuestión, es una historia con una envoltura infantil pero aderezada con tintes muy oscuros. Hace ya unos meses tuve que desarrollar un proyecto de cuento motor, y con esa escusa hice una nueva versión de este relato, mucho más infantil y con instrucciones para que pudiera ser interpretado por los pequeños. Hoy os traigo aquí esta versión, por si os apetece llevar a cabo este divertido juego con vuestros hijos, leerlo o, simplemente, escucharlo en la maravillosa voz de Toni López (al final del texto os he dejado el enlace de escucha). Espero que disfrutéis de esta pequeña creación y, sobre todo, deseo de corazón que tengáis unas cálidas fiestas familiares. Con todo mi cariño. 





Era como un bello y exótico pajarito. Un pajarito encarcelado en una jaula de oro llena de caprichos y maravillas procedentes de todas partes del mundo. La hermosa princesita lloraba sabiéndose esclava, sintiéndose sola. (Aquí el educador o educadora pregunta: ¿cómo lloraba la princesita? Y los niños deben imitar el llanto)

 Los amaneceres le regalaban la luz de un sol radiante y cálido que proyectaba sus rayos a través de la ventana de piedra. Cada vez que abría los ojos contemplaba la belleza de su cuarto. Lo primero que veía era el hermoso tocador donde, día a día, peinaba su abundante melena (aquí se pregunta: ¿cómo se peinaba la princesita? Y los niños imitan la acción de peinar). En la mesita reposaban horquillas doradas, un peine de cristal con forma cuadrada y un montón de collares de plata y otras joyas preciosas. Lo primero que hacía al despertar era vestirse con un precioso vestido de seda y tratar de abandonar la tristeza cantando una hermosa canción. (Aquí: ¿cómo cantaba la princesita?: y los niños tararearán).

  No recordaba cuánto tiempo llevaba encerrada en aquel torreón, solo sabía que cada vez que miraba por la ventana el alma le dolía al comprobar la terrible distancia que la separaba de la verde hierba. Le gustaba escuchar el canto de los pajaritos (¿Cómo cantaban los pajaritos? Y los niños imitan el canto de los pajaritos).

  Muchos fueron los príncipes que acudieron con intención de rescatarla, pero la suerte de todos ellos era la misma: ¡una terrible y feroz bestia alada abría sus tremebundas fauces y se los tragaba enteritos! (¿Cómo rugía la bestia? Los niños imitan el rugido).

  ¿Qué era esa terrible criatura que la privaba de libertad?

  Tuvo que esperar mucho pero, un día, por fin comprendió los planes que les tenía reservado el destino. Una luna llena de color fuego se recortaba en el cielo oscuro. La noche estaba iluminada por millones de estrellas que parecían brillantes y lejanas luciérnagas. Los grillos cantaban con insistencia: “Cri, cri, cri”. (¿Cómo cantaban los grillos? Los niños deben imitar el sonido). Se asustó y notó cómo se le aceleraba el corazón. Escuchó un ruido fuerte y lejano, como el sonido de unos tambores: “Pum, pum, pum”. (¿Cómo era el ruido? Los niños deben imitar el sonido de los tambores) seguido de un coro de cantarinas voces (Los niños deben emitir cánticos).

  Corrió hacia la ventana con el rostro lleno de lágrimas. La visión que tuvo fue hermosa: los planetas se alineaban en círculo, formando una curiosa mezcla de colores. Las estrellas bailaban entre hermosos destellos.

  Una brisa cálida acarició su rostro. Contempló una enorme sombra recortada en la oscuridad. La sombra emitió un tremendo bramido. (Los niños emiten un bramido). Entonces la sombra dejó de ser sombra y se presentó ante ella una criatura enorme en cuyo lomo podían verse dos alas de gran tamaño. El ser le tomó la mano y, curiosamente, ella no tuvo miedo. Después la condujo en brazos hasta su tocador. Sus pasos hacían “pom, pom” (Los niños imitan el gesto de andar y hacen ruido con sus pies).

  La princesita se miró en el espejo; su rostro se había vuelto afilado y su piel era casi transparente. Descubrió el brillo de sus pupilas amarillentas y alargadas. A pesar de todo, se sentía hermosa. La criatura resopló en el oído de la niña (los niños imitan el sonido del soplido) y pudo escuchar su voz grave:

  —Sé libre. Ahora conoces la verdad que se esconde dentro de ti.

  Siguió el ritmo de los tambores: “Pom, pom, pom” (los niños imitan el sonido) y corrió hacia la luz. Sus alas se desplegaron: “¡Plaf!” (imitan el sonido de las alas y el gesto al desplegarlas) como dos gigantescas velas púrpuras y la convirtieron en una lejana estrella.


NIEVES.



VERSIÓN AUDIORELATO. VOZ: TONI LÓPEZ







sábado, 18 de diciembre de 2021

Tiburón, las mandíbulas del éxito

 




El señor Spielberg ha cumplido 75 años. Años de genialidad en los que nos ha regalado títulos que son indiscutibles referentes. Y con motivo de este 75 aniversario he tenido el honor de participar en la iniciativa del podcast "La hora cinéfaga", hablando de un clásico entre clásicos:  Tiburón, cinta basada en un best seller del autor estadounidense Peter Blenchey

  Redactor de artículos para Washington post amén de otras importantes plataformas como National Geographic, Blenchey dedicó su vida a escribir tanto novelas como otros textos divulgativos centrados en la vida marina y, más concretamente,  en los tiburones. Conocido por su ánimo concienciado hacia la naturaleza marina, fue conocido conferenciante de una asociación ecologista de cierto peso hasta el año 2006, mismo año en el que perdió la vida por causa de una fibrosis pulmonar.


Peter Blenchey. Imagen sujeta a 
derechos de autor.



  Quienes más me conocen saben que la novela de Blenchey, editada en el año 1975, no es para mí, ni mucho menos, un referente del género. No en vano, sí la considero un fresco divertimento veraniego sin más trascendencia, a pesar de sus millonarias ventas. Siendo justa, también le reconozco ciertos pasajes prometedores. Tiburón es un claro ejemplo de que no siempre un guion fidedigno a una obra literaria tiene por qué ofrecer un resultado sobresaliente. Tampoco es ni será el único ejemplo de este tipo que la industria del cine ofrece al público. Tal fue la repercusión de esta novela que los productores Richard Zanuck y David Brown decidieron comprar sus derechos para llevarla a la gran pantalla con el meritorio resultado que todos conocemos. En un principio, Blenchey fue contratado para llevar a cabo el guion. El autor redactó tres guiones diferentes que fueron revisados por Howard Sackler, director de gran calado en Broadway, que accedió a participar a cambio de no aparecer en los créditos. Tras las muchas pegas de Blenchey, quien se negaba a incluir la parte final por parecerle "poco creíble”, el escritor fue expulsado del rodaje para ser sustituido por Carl Gottlieb, quien se convirtió en un célebre guionista gracias al film de Spielberg y llegó a recibir el premio Primetime Emmy. A pesar de la insistencia de Steven Spielberg para que el gran Richard Matheson participase en la redacción del guion, no tuvo nada que hacer, pues Matheson alegó falta de tiempo. Aunque, eso sí, el escritor trató de solventar esta negativa participando en la tercera parte considerada, por cierto una de las peores películas de la historia.

  Huelga decir que la presentación de Jaws, título original del film, convirtió a Spielberg en uno de los directores más reputados de la historia. La suerte del director fue mayúscula, pues los productores habían seleccionado otro director y el proyecto recayó finalmente en sus manos gracias a que el primero hubo de abandonar el proyecto

  Además de la pericia del antes nombrado Gottlieb, el director estadounidense contó con una serie de buenas ideas, como una escena en la Quint se encontraba sentado en una sala de cine viendo un memorable corte de Moby Dick. Escena que, finalmente, no pudo incluirse por la negativa de Gregory Peck, quien en aquel entonces contaba con los derechos de la obra de Huston. Y lo cierto es que esta lluvia de ideas terminó convirtiendo Tiburón en una película muy diferente a la idea original de Blenchey. Los cambios en la obra fueron notorios, uno de ellos la relación entre Hooper y la mujer de Brody, que no fue incluida en la película, como tampoco lo fue la relación del alcalde Vaughn con la mafia, causa de su presión hacia Brody para abrir las playas.

  El impecable reparto hizo el resto. Tenemos a Roy Scheider como el jefe Martin Brody, obsesionado en dar caza a la bestia marina que ha invadido su territorio. La relación entre Brody y el gigantesco pez es casi mística, en ese sentido podríamos comparar esta rivalidad, por llamarla de algún modo, con la del capitan Ahab y el monumental cachalote blanco. Richard Dreyfuss llegó recomendado por George Lucas, y al principio rechazó el papel. Finalmente, Dreyfuss aceptó convertirse en el biólogo marino Matt Hooper, quien ayudará a Brody en su terrible cruzada. Para completar este triángulo protagonista es absolutamente indispensable nombrar al gran Robert Shaw en el papel de Quint, un auténtico lobo de mar cascarrabias y alcohólico que acepta ayudar a Brody en su empeño a cambio de una considerable suma, papel que en primera instancia el actor rechazó por su aversión al libro y al que Robert Duvall no le hacía ascos. Sin embargo, Shaw sería convencido por su mujer y su secretaria para, finalmente, inmortalizar a un Quint que no puede ser visto de otra manera ni concebido con otro rostro. Se dice que el personaje de Quint tiene una base real, inspirado en Craig Kingsbury, un excéntrico pescador local, del cual tomaría incluso algunas expresiones verbales. Y, por cierto, hablando de este personaje, os habréis dado cuenta de que para comenzar este programa he elegido uno de sus diálogos: la famosa historia de la tragedia del Indianápolis que, se dice, fue incluida por consejo del aclamado guionista, productor y director de cine John Millius.

  El rodaje fue excesivamente complicado y el presupuesto se disparó. Se necesitaron tres réplicas de la criatura que fueron diseñadas por el director de arte Joe Alves y creadas por un equipo de más de cuarenta expertos en fx supervisados por Bob Mattey, famoso por construir también el calamar gigante que aparece en la película Veinte mil leguas de viaje submarino, fechada en el año 1954


Imagen sujeta a derechos de autor.



  Lamentablemente, el empeño de Spielberg por rodar en medio del mar fue el origen de los muchos problemas de la producción, comenzando por la avería de cámaras mojadas, la aparición de barcos que se colaban en las tomas y las constantes averías de los tiburones mecánicos que, además de necesitar catorce personas para ser accionados, se hinchaban constantemente debido a que la espuma de neopreno que los revestía absorbía el agua. Este factor fue crucial durante todo el rodaje, pues el director se vio forzado a modificar varias escenas en las cuales la presencia del escualo aparecía de forma sugerente. Lejos de estar descontento con este detalle Spielberg, hizo unas positivas declaraciones al respecto: El tiburón averiado fue un regalo del cielo, hizo que me pareciese más a Alfred Hitchcock y a Ray Harryhaussen.

  No hace falta añadir que ninguno de estos múltiples inconvenientes, ni otros más graves como el peligro que corrió Shaw de ser decapitado por una hélice, la constante rivalidad entre Dreyfuss y el propio Shaw o el mareo de parte del equipo por el movimiento de los barcos entre muchos otros, impidieron que Tiburón se convirtiese en una obra memorable, avalada por una recaudación de más de 450 millones de dólares. La magnífica banda sonora del compositor John Williams terminó por rematar el éxito, ya que logró que la producción ganase un Oscar.





  Poco más puedo decir ya que no se haya dicho de esta producción de alto rango, no disfrutar de ella al menos una vez al año es pecado mortal para cualquier amante del cine que se precie, del CINE con mayúsculas, quiero decir...



NIEVES.






sábado, 11 de diciembre de 2021

Moby Dick: de mares y venganzas

 





Llega el fin de semana y, como siempre, llega una nueva entrada. Hoy os traigo literatura y cine con mayúsculas, hoy os hablo de una de mis obsesiones: Moby Dick, una de las obras más completas jamás escritas que, a su vez, cuenta con una de las adaptaciones cinematográficas más épicas de todos los tiempos. ¿El por qué de mi obsesión? Motivos desde luego tengo, y os los explico en el siguiente artículo. Espero que disfrutéis de esta entrada tanto como yo con su escritura.



Si existe una novela que, por decirlo de algún modo, predijo el destino que su autor, sin duda esa es Moby Dick. Todo, absolutamente todo en ella es sobrecogedor, desalentador y terrorífico. Todo en ella es exceso, quizá por eso se ha convertido para muchos en una de las obras más farragosas de leer a lo largo de la historia. Escrita por Herman Mellville en el año 1849, y creada a través de las experiencias del autor durante un largo viaje a Europa, supuso para el autor un claro fracaso además de su descrédito literario. Las páginas de Moby Dick están compuestas por una temática diversa que va desde la ciencia hasta la política, pasando por la venganza e incluso la religión. Toda esta amalgama de cuestiones pudo ser, fácilmente, la culpable de su estrepitoso fracaso. Acuciado por las deudas, Melville hubo de vender la granja donde vivía en una pequeña localidad de Massachussets. Granja que, por cierto, se encontraba a pocos metros de la residencia de otro grande la literatura universal: el autor Nathaniel Hawthorne, con quien el escritor compartió una gran amistad. Tras la venta del terreno se trasladó a Nueva York, donde malvivió gracias al empleo de inspector de aduanas. Su final fue triste, llegó en el año 1891, tras arrastrar varios problemas físicos y psíquicos llegados a causa del suicidio de uno de sus hijos. Paradójicamente, incluso su nombre fue escrito de forma errónea en la tumba donde descansa junto a su esposa. Su legado es extenso y gracias a sus fans, actualmente es considerado como uno de los más valiosos dentro del ámbito literario.


Herman Melville. Imagen sujeta a derechos
de autor.




  Pero si hubo algo que transformó la travesía del ballenero Pequod en un hecho mítico, sin duda fue la versión cinematográfica llevada a cabo por el aclamado director John Huston en el año 1956. Cabe recordar que ya existían versiones anteriores. La primera de ellas, muda, del año 1926 titulada The sea beast





  A esta seguiría otra del año 1930 con el mismo título. Sin embargo, ninguna de ellas contaría con el profundo calado de la obra de Huston, que además de director fue productor ejecutivo de su propio film. Esto fue lo que le dio la libertad para trabajar el guion junto a otro de los más grandes autores contemporáneos: Ray Bradbury, quien leyó el libro ocho o nueve veces antes de completar este guion. Como apunte curioso, cabe añadir que los escenarios elegidos para su rodaje fueron la bahía de Las palmas de Gran canaria y la playa de Las Canteras. La elección del reparto para dar vida a la tripulación del Pequod pasará a los anales de la historia como una de las más acertadas: Como bien es sabido, en el papel protagonista, el obsesionado capitán Ahab, cuya pierna ortopédica estaba construida con la mandíbula de un cachalote, tenemos al gran Gregory Peck, convertido ya en un icono a pesar de ser considerado por muchos como un actor de registro limitado. Richard Basehart adquirió el rol de Ismael, el marino mercante que narra esta historia. El resto del multicultural cónclave, como los arponeros Quequeg, Tasthego y Daggoo, amén de Starbuck, Stubb o Peleg, llegaron encarnados por Friedrich Von Ledebur, Tom Clegg, Eric Connor, Leo genn, Harry Andrews, y Mervyn Johns entre otras muchas estrellas del momento. 





  Evidentemente, si nos fijamos en el interminable simbolismo de esta novela, acertaremos al comprender que el ballenero, cuyos pescantes están conformados por huesos de estos cetáceos, representa el género humano en el amplio sentido de la palabra. Sin embargo, esto no fue un problema a la hora de plasmar el espíritu de la obra en la gran pantalla. Sí lo fueron otras cuestiones, como la poca popularidad del argumento, las críticas al actor principal, catalogado como un Ahab demasiado joven, su altísimo presupuesto para la época, y un guion que toma un carácter más épico para alejarse de la carga filosófica de la obra. Su director, John Huston, hizo unas declaraciones al respecto:

  Se ha discutido demasiado sobre el sentido último de Moby Dick, al que se prefiere considerar como un libro secreto, enigmático. Pero en lo que a mí concierne se trata, negro sobre blanco, de una gran blasfemia. Ahab es el hombre que ha comprendido la impostura de Dios, ese destructor del hombre, y su búsqueda no tiende más que a afrontarle cara a cara, bajo la forma de Moby Dick, para arrancarle la máscara. (...) La película era una blasfemia extraordinaria. No creo que ningún crítico escribiera la palabra blasfemia, pero, no obstante, es el tema central del filme. (...) Esta película representa sencillamente la más importante declaración de principios que yo haya hecho nunca. Es más, diré que Moby Dick es mi película más importante. Melville se distingue por la afirmación de una filosofía que no tiene igual en ninguna otra narrativa. Moby Dick es una blasfemia. Estoy estupefacto de que nadie haya protestado. Pero la blasfemia es tan esencial en el relato que es preciso aceptarlo forzosamente. Ahab es el hombre que odia a Dios y que ve en la ballena blanca la máscara pérfida del Creador. Considera al Creador como un asesino y se encuentra en la obligación de matarle.


  Y lo cierto es que esta idea provocó que la censura no tuviese piedad. Recordemos ese famoso pasaje del libro en el cual Ahab, a punto de usar el arpón, pronuncia una formula contraria al bautismo: Ego non baptizo te en nomine Patris, sed in nomine diaboli. Es decir, Yo te bautizo no en el nombre del padre, sino del diablo. Evidentemente, este contrasentido era intolerable en la época, por lo que no apareció en la película. Igualmente, el hilo argumental se centró más en la obsesión del viejo lobo de mar que en otras cuestiones más ideológicas o biológicas. También ciertas escenas de corte sangriento que aparecían en la novela, no lograron pasar la criba.

  Sin embargo no hay nada, absolutamente nada que impida que esta superproducción se haya convertido en una epopeya inolvidable, firmada por el espíritu del mejor Huston, que ganó el Oscar a mejor director, impregnada por la gélida y desoladora atmósfera del gran fotógrafo Oswald Morris y llena de sentimientos que logran que el espectador se deje llevar por la ira,  el dolor y la obsesión de su protagonista. Una joya épica repleta de momentos dignos de gloria.




NIEVES.




sábado, 4 de diciembre de 2021

Valkiria, versión traducida

 



¡Nueva entrada! Como ya sabéis, Samir Karimo es uno de los colaboradores de Caosfera que más ha apoyado este proyecto y ha estado presente desde los inicios del mismo. Habéis podido disfrutar aquí de sus relatos, y de las noticias de todos sus lanzamientos literarios. Hoy Caosfera trae una buena noticia: llega la versión, traducida a inglés, de uno de sus últimos trabajos. ¡Muchas felicidades por esta proyección internacional y buena suerte en esta aventura! Sin duda, es una gran noticia.

    Aquí tenéis el enlace y la información de este último lanzamiento:

    

Dumpster Fire Press is proud to present the English translation of graphic horror novel sensation VALKIRIA...behold ancient supernatural erotica creatures and their drug addled consumption of the innocent.
Auras inhabiting robot bodies to rescue lost souls. Adam and Eve team up and a flying coffin spaceship!
Everything you ever wanted in this pornographic grindhouse biblical tale of suspense!

Samir Karimo (Autor), Mike Zone (Redactor), Miguel Angel Sanchez (Ilustrador), Dumpster Fire Press (Colaborador), Felipe Arambarri (Traductor)


ENLACE DE ADQUISICIÓN:




sábado, 27 de noviembre de 2021

Medusa

 





¡Fin de semana! Y eso significa nueva entrada. Jorge Herrero Martínez vuelve a la carga, y hoy nos adentra en los maravillosos caminos de la ciencia ficción con Medusa, una novela de Pepa Mayo. ¿A qué esperáis para conocer su opinión?



Sinopsis:

Hace siglos que la Tierra se ha convertido en un glacial invadido por gigantescas medusas donde los humanos se esconden en el interior de las montañas para sobrevivir.

  Makena, un joven de veinte años, técnicos en biorobótica y optogenética viaja desde el anillo orbital hasta la colonia Tacomic para ocupar un puesto como científico y trabajar en lo que más le gusta: los sentimientos y su aplicación en cerebros en 3D. El joven también se alista en la formación Delta Arrow, un grupo de ciudadanos que, junto a varios biobots, sale al exterior para encargarse de la reforestación y de la vigilancia del búnker Tal Tacomic, también llamado el arca de Noé. El primer día que Makena acude a la formación Delta Arrow se queda prendado de Nombra. Pero los biobots base como Nomura sólo tienen implantados sentidos primarios para sobrevivir y proteger a los humanos, no pueden amar.

  Makena está frustrado, Nomura le corresponde con sumisión, pero no siente nada por él y la idea de aprovechar sus conocimientos para implantarle el amor en su cerebro 3D coge cada vez más fuerza.

  Sus amigos Joe y Según y el biobot Enzo le ayudarán, pero el ataque de una horda de medusas gigantes a la colonia lo cambiará todo.

  Adéntrate en esta distopía llena de aventura, tecnología, medusas extraterrestres y muchos, muchos sentimientos.




Medusa, la última novela de Pepa Mayo, es una novela juvenil de ciencia ficción distópica que os hará pasar muy buenos momentos con su lectura. Tiene todos los elementos necesarios para que la historia funcione muy bien, y logra que el lector se adentre de lleno en ella.

  Debido a su extensión, poco más de 170 páginas, la autora no se va por las ramas y va directa al grano. Con pequeñas pinceladas repartidas a lo largo de la novela, Pepa Mayo nos describe una Tierra convertida en un enorme glacial debido a las guerras y conflictos que hubo tiempo atrás entre los hombres, dando como resultado un planeta desolado, donde la gente sobrevive en búnkeres bajo tierra. Así es como la humanidad ha logrado adaptarse de la mejor manera posible.

  La autora ha creado una historia que, a pesar de ser de corte juvenil, tiene una trama muy bien trabajada. Se nota que se ha documentado bastante bien en relación a todo lo que tiene que ver con la parte más científica, a pesar de que pueda tomarse sus pequeñas licencias. Esta parte resulta bastante creíble, cosa que es de agradecer.

  Se nota en todo momento el cuidado y esmero que la autora ha puesto para que Medusa resulte una novela atractiva, amena y muy entretenida para el público juvenil, al que va principalmente enfocada. Pero a pesar de eso, estamos ante una historia que los adultos pueden leer tranquilamente, ya que tiene una prosa ágil, y un estilo muy visual. Marca de la casa de Pepa Mayo. En todo momento el lector tendrá la sensación de estar ante una buena película de ciencia ficción.

  Al ser una novela que no llega a las doscientas páginas, no nos encontraremos con largas y aburridas descripciones, logrando que el lector se adentre en la historia desde la primera página. A partir de ahí, no podrá dejar de leer en ningún momento.

  Los personajes están bastante bien desarrollados y, a pesar de que la autora no ha profundizado mucho en ellos, cada uno tiene su personalidad propia. Con esto, logra que se diferencien entre ellos y no sean copias unos de otros.

  La ciencia ficción de Medusa es una ciencia ficción amena y fácil de entender, no es aburrida ni pesada. Medusa es una novela muy ideal para que los más jóvenes de la casa se inicien en un género que cada día está ganando más popularidad, en gran parte debido a las series y películas que se vienen haciendo en estos últimos años. De estos productos, la novela ha cogido prestados elementos y situaciones, pero sin ser, por supuesto, una copia barata.

  Pepa Mayo ha sabido dotar a Medusa de su propia personalidad, en gran parte debido al estilo visual y cinematográfico que tiene la prosa de la autora, dando como resultado una trama que no da ni un solo momento de respiro y tranquilidad al lector, convirtiéndose en una lectura muy, pero que muy adictiva.

  Si le tuviera que poner algún pero a la novela es que, en mi opinión, le han faltado algunas páginas más para desarrollar ciertas partes de la historia, pero esto no significa que le reste méritos a Medusa, ni mucho menos. Pero pienso que con esas páginas, la trama hubiera quedado más elaborada en su resultado final.

  En definitiva, estamos ante una novela donde el lector encontrará acción, aventuras, amistad, alguna pequeña pincelada de terror, pequeñas referencias a series y películas de ciencia ficción bastante conocidas, e incluso habrá sitio para el amor.

  Por cierto, antes de acabar esta reseña, no quiero olvidarme de su final, que puede llegar a emocionar al lector.

  Estamos ante una novela que recomiendo encarecidamente, que me ha hecho pasar muy buenos ratos con su lectura. Una novela que, me reitero, logra enganchar desde la primera hasta la última página.

  Como comenté al principio, Medusa es una novela ideal para que la gente joven empiece a leer ciencia ficción, sin duda alguna, cosa que desde aquí agradezco a la autora, ya que hay que impulsar la lectura de este género a la gente joven. En realidad, es bueno impulsar a la lectura de cualquier tipo de género, pero en el caso de la ciencia ficción, hablamos de un mundo lleno de grandes historias que merecen ser descubiertas por el público más joven.




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