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viernes, 7 de junio de 2019

Lemegeton (parte 4)




ANDRAS 


Imagen sujeta a derechos de autor


¡Ya está aquí de nuevo nuestro compañero Milos de Azaola para hablarnos una vez más de la cohorte demoniaca! Recordad que podéis disfrutar de esta sección mensualmente en Caosfera ;)




  

Un Marqués de los Infiernos especialmente letal. Tiene el cuerpo de un ángel y la cabeza de un cuervo o un búho. Monta a lomos de un gran lobo negro, y en sus manos resplandece una terrible espada. Su voz es suave, aunque también puede ser como un silbido. Su filosofía consiste en matar a los enemigos, y es experto en suscitar discordias. Es enteramente destructor, y resulta tan peligroso que puede llegar a matar incluso al mago que lo invoca. Avisados estáis. Comanda 30 legiones. 



  —Mi mayor deseo es acabar con Pedro Sánchez —dijo el líder de un conocido partido político de derechas al demonio, frotándose las manos con avidez—. Dime cómo... 

  Pero no pudo terminar la frase, porque Andras, rápido como un relámpago, desenvainó la espada y le cortó la cabeza de un tajo. 

  —¡Eso por invocarme! ¡No me gusta que me interrumpan en mitad de una sesión de tortura! ¡Ahora te enseñaré modales! 

  Cogió del suelo la cabeza, todavía boquiabierta, y regresó con ella al Infierno. 






ANDREALPHUS

Imagen sujeta a derechos de autor


  Marqués con la apariencia de un hermoso pavo real. Entre sus especialidades figura la de enseñar matemáticas, especialmente geometría, por lo que es un demonio especialmente insufrible. También transforma a las personas en aves. Se presenta produciendo un terrible ruido, pero éste se atenúa y desaparece cuando se le pide que adopte forma humana. Comanda 30 legiones. 


  

  —Andrealphus, mi hijo es un idiota —dijo el hombre desesperado—. Yo quiero que sea ingeniero el día de mañana, pero es una completa nulidad en lo que a matemáticas se refiere. Le he apuntado a clases particulares, ha tenido los mejores maestros, pero no ha servido de nada, sigue sacando ceros... ¡ya no sé qué hacer!
  —A lo mejor es de familia —observó el pavo—. ¿Cuál es la raíz cuadrada de 16? 

  El hombre, que no se esperaba ese giro de la conversación, dudó.

   —Eh... ¿5?

  —Respuesta incorrecta.

  El hombre fue transformado en pollo y el demonio adoptó su verdadero aspecto, relamiéndose.

  —¡Ah, la cena!




PARA SABER MÁS


viernes, 3 de mayo de 2019

La torre de papel





Ya conocéis a Milos de Azaola, habitual de nuestras filas con su sección Lemegeton. Esta semana os presentamos su faceta literaria, y qué mejor que el propio Milos para hablarnos de su última novela: La torre de papel, una guerra literaria que hará las delicias de los más fervientes devoradores de libros. Sin más, os dejamos con las simpáticas palabras de nuestro compañero:




  La Torre de Papel es una biblioteca de bolsillo. Un libro que contiene todos los libros. Una confusión de lenguas, una mezcla disparatada de frases de mi propia cosecha y frases de otros autores. Pongo voz a los muertos, dejando que revivan con sus propias palabras. Se supone que es una novela —o algo así— pero está plagada de poemas, caligramas, boletines de noticias absurdas y definiciones sacadas de diccionarios malditos. Trasciende todos los géneros literarios, porque los abarca todos. Es la pesadilla de un crítico —tal vez por eso ninguno se ha animado a reseñarla todavía— y el sueño húmedo de un bibliófilo. Es el libro que nunca se atrevió a escribir Borges, la anti-Rayuela que se ríe de Cortázar. Es la novela hipertextual llevada al paroxismo, la metaliteratura como metralleta. Es un acto de sabotaje cultural, un atentado contra los clásicos de la literatura universal. Un suicidio comercial, la antítesis de un best-seller. Ninguna editorial decente se atrevería a publicarlo, así que lo publico yo. Por ahora sólo está disponible en español, pero sus páginas contienen obras de escritores franceses, italianos, alemanes, rusos, ingleses, irlandeses, estadounidenses, judíos, polacos, japoneses... Lo podéis comprar desde cualquier parte del mundo —bueno, a lo mejor desde Corea del Norte no— y por supuesto está disponible en papel, que por algo se llama así. Si fueras un mensajero de Amazon y naufragaras en una isla desierta con un cargamento de ejemplares de La Torre de Papel, no necesitarías más libros (¡y además tendrías con qué limpiarte el culo!). Pronto sustituirá a los libros de texto en las clases de literatura, ¡y los chavales se lo pasarán mejor que con el Quijote!






¿Dónde conseguirlo?


viernes, 29 de marzo de 2019

Lemegeton (parte 3)


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¡Regresa de nuevo nuestra sección dedicada a la llave menor de Salomón! Hoy, Milos de Azaola nos presenta a Amón y Amy, dos de los más poderosos "enemigos" del hombre.




AMÓN: Importante y poderoso Marqués del Infierno, adorado como dios por los antiguos egipcios. Su forma de mostrarse es la de un lobo con cola de serpiente. Para que adopte forma humana es preciso ordenárselo. Sin embargo, la transformación puede no ser completa, y se dice que a veces presenta una enorme cabeza de ave sobre unos hombros humanos normales. Entre sus funciones se incluye la de reconciliar a los enemigos, transmitir amor, adivinar el futuro y conocer el pasado, pero si se le invoca corre el riesgo de que cuente sus batallitas. Comanda 40 legiones. 


  —En el Antiguo Egipto me tomaban por un dios. ¡Aquellos sí que eran buenos tiempos! Tenía un oráculo y todo, ¿sabes? Mira que avisé a Tutankamón de lo que iba a pasarle, pero no me hizo ni caso... Y luego encima me encerraron con su momia durante no sé cuántos milenios, como si la culpa hubiera sido mía; os puedo asegurar que era una compañía muy aburrida... Cuando por fin salí de aquel agujero estaba muy enfadado, tenéis que entenderlo. A lord Carnarvon le dio un infarto en cuanto me vio, así que no pude deleitarme con su dolor, pero con los demás me tomé mi tiempo... 





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AMY: Es un poderoso Presidente de los demonios al que le gusta aparecer envuelto en llamas, por lo que es conveniente tener un extintor a mano cuando se le invoca. Al igual que otros espíritus, adoptará la forma humana cuando le sea ordenado. Es un ángel caído, antaño perteneciente al Orden de las Potestades. Su especialidad es la ciencia,  los magos pueden aprender astrología gracias a él en un abrir y cerrar de ojos. Gracias a su mediación, cabe la posibilidad de obtener cualquier tesoro escondido y custodiado por cualquier entidad. Además proporciona a quien lo invoca un espíritu familiar. También se le conoce como Avnas. Comanda 36 legiones. 


  Después de apagar las llamas con una de sus horribles túnicas, el joven y sudoroso Rappel le dijo a Amy por qué le había invocado: 

  —Quiero montar un gabinete, pero la verdad es que no tengo ni idea de astrología. ¿Puedes enseñarme los principios de esa ciencia? 

  —Puedo enseñarte a engañar a los ingenuos, que es más divertido le respondió el demonio.




PARA SABER MÁS


viernes, 20 de julio de 2018

Alocer y Amduscias






Seguimos con la sección Lemegeton, a cargo del autor Milos de Azaola. Si aún no conocéis La llave menor de Salomón, Caosfera os abrirá las puertas del conocimiento. 









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Alocer es otro poderoso duque infernal, que se presenta montado en un caballo con patas de dragón y equipado como un guerrero. Su rostro es como el de un león con el pelaje rojo y expresión amedrentadora. Habla con voz ronca y fuerte, y sus ojos centellean como si tuviese fuego en ellos. Enseña astronomía y artes liberales, y también revela cosas sobre el pasado, el presente y el futuro. Además induce a la inmoralidad. También se le conoce como Alloces. Comanda treinta y seis legiones. 


   —¿Cuál es el secreto del universo? –preguntó Stephen Hawking desesperado, sabiendo que no le quedaba mucho de vida. 

   —Enséñame tu precioso agujero negro, Hawking, y te lo revelaré –respondió Alocer.







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Amduscias es un duque que adopta forma de unicornio, aunque siempre que se le pide puede valerse también de la humana. A veces se muestra como un híbrido, con cuerpo humano y cabeza de unicornio. Es asociado con el trueno y tiene una poderosa voz que puede oírse durante las tormentas. También puede hacer que se oiga música ejecutada por una orquesta invisible, y tiene el poder de derribar árboles y de conceder espíritus familiares al mago. Comanda treinta legiones.


   —¿Es verdad lo que dicen sobre los unicornios y las vírgenes? –preguntó la doncella.

   —Acaricia mi cuerno, muchacha, y podrás comprobarlo en tus propias carnes –respondió Amduscias, mientras sonaba Barry White de fondo.






viernes, 16 de febrero de 2018

Agares



©Imagen sujeta a derechos de autor




Esta semana Caosfera abre sus puertas a Milos de Azaola. Consigo trae el Lemegeton, Libro de los Espíritus o Clavícula de Salomón, en cuyas páginas iremos conociendo a los setenta y dos demonios sometidos por el antiguo rey, así como los sellos mágicos para invocarlos.


Agares es un duque del Infierno cuyo poder está en el Este. Se le considera un ángel caído, vinculado antiguamente al orden de las Virtudes (ángeles de la segunda jerarquía). Adopta la forma de un distinguido sabio, montado en un cocodrilo y portando un gavilán. Sorprendentemente, también puede adoptar la forma de una joven hermosa de piel delicada y cabello rubio, que nos hablará con la voz más suave que hayamos escuchado nunca. Puede proporcionar el don de dominar todas las lenguas pero, y aquí oculta el buen demonio su engaño, sólo para hablar de asuntos inmorales u ofensivos. También puede originar terremotos y reducir la talla de hombres importantes a su mínima expresión cuando se le piden tales cosas. Este ser malhablado comanda treinta y un demonios, pero se basta solo para afrontar sus infames campañas, que suele librar siempre con descripciones y expresiones aberrantes, hábilmente disfrazadas de buena palabra. 



   —Maestro Agares, gracias por enseñarme a hablar el francés como un puto puerco.

    —Tu querer es poder. Querías hablar como Paul Marie Verlaine y ya puedes dirigirte a "su alma pura y buena" como ella merece.