viernes, 25 de septiembre de 2020

Entrevista a Francisco Mesa Fernández

 




¡Viernes de entrevista! Hoy estoy especialmente feliz de presentaros a Francisco Mesa Fernández,  genial autor y mejor persona con la que he tenido el gusto de colaborar en un proyecto muy importante para mí que os anunciaré próximamente. Si queréis conocer mejor a Francisco, esta es vuestra oportunidad. Podéis encontrarle también en su página de Facebook El ciclo de Terranecros y en su canal de YouTube Francisco Mesa Fernández. ¡Adelante!




1. ¿Quién es Francisco Mesa Fernández? 

A decir verdad Francisco Mesa Fernández está dividido en dos como a much@s suele pasarnos cuando nos dedicamos a una pasión artística. Una faceta mía es ingeniero; profesión a través de la cual me gano el pan. Otra, es escritor; a través de la cual consigo liberar las ideas más extrañas que anidan en mi pensamiento. En mi arte combino la lógica fría con lo que hasta ahora se ha considerado irracional, y hago que se compenetren para desembocar en narraciones que siempre tienen una base y justificación para todo lo que sucede en las mismas.


2. ¿Qué te motivó a escoger el camino literario como método de expresión? 

La lectura es una disciplina que requiere esfuerzo y tiempo por parte de la persona que la consume. El arte escrito a menudo suele estar más apartado del goce que otras disciplinas como la música o la ilustración que, por ser más directas a los sentidos humanos, llegan con mayor facilidad al público. Sin embargo, este hándicap que en principio nos aparta más a los escritores ofrece un mayor deleite al público y eso supone una gran ventaja. En primer lugar, el deleite de que alguien llegue al final de tu obra, esa persona lo hace porque realmente está gozando y ese esfuerzo extra de abstracción –que no es tan elevado al gozar de un tema musical, escultura o cuadro– demuestra una fidelidad menos frecuente en las otras disciplinas mencionadas. La segunda ventaja es que la narrativa –en especial el relato y novela– está viva. Aunque el libro tenga un final cerrado, el mundo siempre queda ahí, abierto para el lector. Cuanto más detalles des de dicho mundo más posibilidades ofrecerás para que otros puedan expandir el universo que has creado. Esto marca una diferencia notable con respecto a otras artes que muestran el cien por cien de lo representado; en literatura siempre queda la posibilidad de que la mente pueda divagar. Por último, otra que casi se me había pasado, es la personalización. Yo no soy muy descriptivo con mis personajes, doy cuatro pinceladas y el resto se lo dejo al lector. Eso, precisamente, es lo que hace que tu obra se impregne todavía más en el alma de un lector/a. La historia tiene cierto punto de obra única según quién la haya leído. Para resumir, que mucho me he liado, he elegido la literatura porque es la más completa a la hora de crear no sólo historias, sino mundos completos con sus ciclos de tiempo individuales.


3. ¿En qué año comenzaste a escribir y cómo fueron tus inicios? 

Fue allá por el año 2000 cuando todo el mundo decía que se iba a acabar la era digital debido a la mala preparación de los equipos informáticos para soportar los cuatro dígitos del año: menudo circo. El caso es que yo era muy aficionado a la fantasía épica; Dragonlance y Reinos Olvidados. Así comenzó mi pasión por escribir historias y, cómo no, empecé escribiendo narrativa fantástica épica. El mundo se llama Vitalian. Ahora lo tengo encerrado en un cajón del cual no saldrá hasta que finalice lo que tengo entre manos. Era aquel un mundo más inocente y todavía más fantástico, donde la magia tenía un protagonismo especial.


4. ¿Sientes predilección especial por algún género en concreto? 

Cualquier género que se salga de la realidad que vivimos me atrae; lo principal es que contenga elementos fantásticos o poco frecuentes en este mundo. En la actualidad consumo cualquier tipo de literatura, pero la narrativa gótica y ciencia ficción son sin duda algunos los más predilectos, aunque sigo disfrutando como un niño con la fantasía épica.


5. ¿Cuentas con algún autor a modo de fetiche literario? 

Sin duda alguna ése es Howard Philips Lovecraft. En mi juventud, allá por los 22, podría haber sido Edgar Allan Poe, pero según fui comprendiendo un poco más el mundo y lo que me pasaba, poco a poco me di cuenta de que incluso Poe era demasiado dulce. Creo que fue a los 24 cuando conocí bien a Lovecraft. Su nihilismo, su capacidad para hacer entender en pocas líneas lo insignificante que es el ser humano y el racionalismo con el que se puede llegar a hacer entender que Dios es una cosa estúpida y retozante, salvaron todas las contradicciones que cualquier post-adolescente pudiera tener. De sus lecturas extraje que “sufrimos porque estamos abandonados por una madre que pare retoños sin ser consciente de que lo está haciendo”.


6. Ahora vamos a introducirnos de lleno en tu trabajo, ¿Qué es el ciclo de Terranecros? Explícanos cuál fue el germen que dio origen a esta idea. 

En realidad es una proyección nihilista en extremo del mundo en que vivimos, aunque por los últimos acontecimientos transcurridos en nuestra época, no sin cierto escalofrío, comienzo a darme cuenta de que tal vez Terranecros no sea tan pesimista como pretendía. El caso es que es el ciclo que envuelve a todos los libros que estoy editando. Cada tomo es independiente y cerrado, no deja nada suelto. Sin embargo, en cada tomo se va completando un aspecto de Terranecros, que es ese mundo en el que se desarrollan todas las historias. De esta forma, entre todos los libros forman un puzzle fractal que se puede comenzar por cualquier extremo sin importar el orden de lectura de los tomos.

  El germen fue ciertamente accidental. Como desafío me retaron a crear una novela corta donde los vampiros debían ser los protagonistas –fíjate qué sencillo e inocente–, pero la criatura se me fue de las manos. Durante la escritura de lo que sería el primer libro Exilio de un Sire, exilio de un Vástago puertas inesperadas se abrieron. Cosas como El síndrome del miedo a la eternidad. La visión y juicio del ser humano bajo la de un ser superior a él pero heredero de sus defectos. La lucha por ser considerado una pesadilla. La necesidad de observar a un ser pecaminoso –el ser humano para perseguir la virtud. El recuerdo de un pasado que, angustiosamente, sentimos que vamos perdiendo. El trauma de nacer recordando la otra vida. Eran demasiadas cosas las que implicaba un vampiro; cosas que no se han tratado en otras obras en demasiada profundidad –quizá Ann Rice, pero poc@s más– como para quedarse ahí: en un drama gótico.


7. El primer libro que escribiste fue Crónicas de un alma condenada, ¿cómo fue el proceso creativo? 

El libro consta a su vez de tres partes. En cada una de las partes siempre tenía claro el final. La composición de estas partes no era más que una búsqueda hacia ese final que, si bien podía sufrir pequeñas variaciones, nunca abandonaba su tronco fijo. Cada parte es tratada de forma distinta. La primera es más sentimental, más cercana a los sentimientos humanos y decepciones. La segunda, en cambio, empieza a alejarse más de la humanidad para entrar en un tono más fantástico pero frío. La última, finalmente, se vuelca en la crueldad hacia un mundo que ha convertido al corazón más puro en un demiurgo vengativo sediento de destruir para crear algo nuevo.


8. Continuaste con La visión del contemplador, ¿se trata de libros que se pueden leer de forma independiente o hay que conocer bien la primera parte? 

Efectivamente, son libros totalmente independientes. No requieren de ninguna lectura previa y se pueden abordar en cualquier orden. Sin embargo, cada libro desarrolla un aspecto concreto de Terranecros que, para aquellos que hayan encontrado atractivo en el mismo, gustarán de ir completando los misterios de este mundo con cada libro que vayan leyendo. En el caso del primero, por ejemplo, se describe una ciudad, Arandart, bajo la perspectiva más sentimental del protagonista. En el segundo, los protagonistas son dos vagabundos que profundizan más entre los callejones, parques y miserias de dicha ciudad. En el primer libro la visión es más generalizada, en el segundo, en cambio, se conocen los sucesos inquietantes y perturbadores que ocurren en la metrópoli con mayor nivel de detalle.


9. El libro de los pueblos malditos es el tercer volumen, ¿hablamos de un libro que muestra cierta tradición esotérica? 

Efectivamente hay cierta influencia esotérica en este tomo, dependiendo del relato que estemos tratando. Su estructura es sencilla, cada relato es un pueblo con una maldición/particularidad concreta. Sin embargo, su verdadero potencial es el siguiente:

  Todas las historias se caracterizan por una costumbre o práctica que puede tener un carácter más esotérico o de tradición pero que, sin embargo, siempre tiene la base de un elemento real que ha desembocado en esa práctica concreta. El quid de la cuestión es que el nivel de detalle que podría explicar perfectamente por qué se siguen determinadas tradiciones a nivel racional ha sucedido hace tanto tiempo que, actualmente, se encuentra perdido en la niebla de los tiempos. Así nunca llegamos a entender por qué se realizan determinados ritos.


10. Zyx: El viajero de la duermevela es un título eminentemente Onírico, ¿podemos encontrar paralelismos lovecraftianos? 

Un libro se compone de varias semillas; efectivamente una de ellas es Lovecraft. Zyx es un gato negro que se enfrenta a la necedad humana en el medioevo. Sin embargo, el ochenta por ciento de la novela transcurre en La Duermevela: una red de mundos interconectados que se forman con los elementos de los seres que sueñan. De esa forma el gato es un viajero de mundos oníricos, idea que deja reflejada Howard Philips Lovecraft en la obra La búsqueda onírica de la desconocida Kadath dentro del ciclo Lovecraftniano viajes oníricos de Randolph Carter.


11. Completan tu obra títulos como El desollador onírico, Anatemas del viejo mundo y tu próximo título: Serendipias del viejo mundo. ¿En tu universo tiene un especial protagonismo la simbología? ¿Qué camino seguirá este último volumen? 

Hay elementos que son fuertes metáforas que concentran muchos significados en una sola imagen. Las gárgolas, por ejemplo, son elementos con un alto sentido metafísico y filosófico para hacer entender al lector lo que es el ser humano. Cada criatura, sin embargo, engloba su propio significado. No obstante, en más de una ocasión a lo largo del ciclo, se trata el concepto de “simbología obsoleta”. El símbolo en sí no tiene valor, es una blasfemia y un insulto al transcurso de la transformación que tiene nuestro planeta. El significado debe estar asociado a una entidad viva dado un momento concreto, no a una representación estática que no hace sino confundir a las presentes generaciones, esto dice una de mis brujas del ciclo, Enelram, al que es su pupilo, advirtiéndole sobre la necesidad de navegar siempre mirando las aguas que corren, no las que corrieron años atrás.

  Respecto al último volumen trata un tema que curiosamente está reciente hoy. En primer lugar el origen de la pandemia que convierte nuestro mundo en lo que es Terranecros y, en segundo, trata la irresponsabilidad e inconsciencia humana a la hora de tratar determinadas leyes que no se conocen del todo. Esto se desarrolla a través de la serendipia –Circunstancia de encontrar por casualidad algo que no se buscaba–. Cada relato es una serendipia que, normalmente, actúa como castigo del universo al imprudente que se preocupa más de saber si puede que de si debe.


12. Tienes también un canal de Youtube bastante interesante donde subes vídeos de carácter literaria amén de música bastante interesante que sigue un proceso creativo complejo. Háblanos de estos proyectos y anima a la gente a que visite tu canal. 

Efectivamente tengo un canal donde subo videos de distintas naturalezas. En primer lugar están audio poemas que recito yo mismo, normalmente ayudado de piezas musicales creative commons o que otros artistas me prestan. Otro tipo de trabajos son pequeños montajes con aforismos que van acompañados de un monstruo. Cada aforismo está directamente relacionado con el monstruo que lo acompaña. A esto lo llamo El Consejo de los Monstruos.

  Por último, hasta la fecha, tengo otro tipo de videos Sinfonías de Otros Mundos. En ellos acompaño la música que compongo de imágenes y elementos que me permiten recrear el homenaje y tributo que he realizado a la obra de Lovecraft mediante estas composiciones musicales. Pero el verdadero mérito de Sinfonías de Otros Mundos no es la música en sí, sino en cómo ha sido elaborada. Ésta se ha compuesto a través de ecuaciones matemáticas –del caos en este caso–, a través de un programa de composición automática. La idea es sencilla, yo implemento mediante programación –Java o C++ en este caso– un algoritmo cuyo comportamiento se basa en la estructura de una ecuación matemática. Poniendo este algoritmo en bucle con un punto de partida –un número que debe ser representativo de la función que se va a usar–, obtenemos una secuencia de números que mediante uso de API –herramienta que un programador puede usar para realizar funciones complejas en su código– que en este caso se utiliza para interactuar con la tarjeta de sonido. De esa forma transformo la secuencia numérica de una ecuación en una pieza musical. Éstos algoritmos, funcionando al unísono en determinadas escalas y compases, son lo que ha dado lugar a Sinfonías de Otros Mundos.

  Por último, en mi canal, también subo cosas sueltas como presentaciones, pequeñas performances y alguna composición cuya finalidad es la reflexión y el cambio de miras.


13. Cuéntanos acerca de tus planes de futuro y añade todo lo que desees. 

No me gusta pensar en un futuro a largo plazo y menos en los tiempos que corren donde no sabemos adónde vamos, pero de momento puedo decir que El Ciclo de Terranecros tendrá 13 volúmenes de los cuales tengo publicados 6 –habrá un séptimo tal vez en septiembre–. Una vez terminado El Ciclo, tendré que plantearme seguir con otro mundo fantástico –en este caso es de fantasía épica, llamado Vitalian–, que sigue un estilo más cercano a El Señor de los Anillos. Luego está el tema de darse a conocer y la distribución… Una cosa muy delicada dada la gran cantidad de “editoriales” que son más bien forajidos sin escrúpulos que se aprovechan de los noveles para colocar su estafa de turno. Desde aquí hago un llamamiento a los escritores noveles para que no acepten halagos de editoriales que te están pidiendo dinero a cambio de publicar la obra. Si piden dinero, son estafadores. La solución de la autoedición no requiere más que un Adobe Indesign, paciencia con los tutoriales y dar con una imprenta adecuada. Vosotr@s sol@s podéis, no necesitáis embaucadores/as.

  Dado que yo me dedico a la autoedición –no contrato ni distribuidores ni funciono a través de editoriales–, me dedico a venderlos en persona o mandarlos por correo a los interesados. Para contactarme mi correo es bardomistico@gmail.com, por si alguien quisiera comenzar con el ciclo. Caminar solo no es únicamente el camino más seguro, sino también del que más aprendizaje se extrae.





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