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viernes, 27 de julio de 2018

Entrevista a Jack Ketchum



Imagen sujeta a derechos de autor

Decir que estamos encantados de poder tener esta entrada es una obviedad, así que mejor prefiero agradecer directamente a Soraya Murillo Hernandez la cesión de este entrañable documento para Caosfera. Sin más os dejamos con Soraya y con el recuerdo de un grande entre los grandes: Jack Ketchum.




Soraya: Su novela, The Girl Next Door, está fantásticamente bien escrita, pero no sé si podría volver a leerla porque la historia es algo dura de asimilar. ¿Qué le obligó a adaptar un suceso real tan terrible como ese? 


Jack Ketchum: Había leído sobre el crimen en la Bloodletters and Badmen: Narrative Encyclopaedia of American Criminals from the Pilgrims to the Present, de J. Robert Nash, un compendio de historias sobre crímenes reales, y la historia me persiguió durante varios años antes de que comenzara a escribirla. Los temas que tocaba me interesaban: la violencia hacia una mujer joven perpetrada por otra mujer, los adultos dando permiso a los niños para cometer unas crueldades tan terribles, y el heroísmo de una hermana que da su vida, si es necesario, para proteger a su hermana indefensa. 

Soraya: Ha recibido muchos elogios de Stephen King. ¿Cree que estos elogios le ayudaron o le perjudicaron? 

Jack Ketchum: Cuando Stephen King habla, ¡la gente escucha! Él ha sido muy generoso conmigo todos estos años y sus comentarios, definitivamente, han ayudado a la venta y distribución de mis libros. The Girl Next Door se ha beneficiado especialmente de esto gracias a la extensa introducción que escribió para su edición en tapa dura y que sacó el título de la total oscuridad. Por otro lado, está muy bien saber que un escritor al que admiro y respeto le gusta tanto mi material. Y por si fuese poco es un hombre muy agradable. 

Soraya: La gente ve pornografía violenta en su trabajo. ¿Por qué cree que esto ocurre? 

Jack Ketchum: Mi primer libro, Off Season, fue acusado por The Village Voice de ser pornografía violenta, y me pareció algo sorprendente, porque se supone que la pornografía te excita sexualmente. Si alguien considera excitante la violencia que aparece en Off Season, o la de cualquiera de mis otros libros, debería ir cuanto antes a un psiquiatra. Eso, o estar en la cárcel. 

Soraya: Supongo que le han preguntado en numerosas ocasiones por qué eligió el apodo de un forajido. 

Jack Ketchum: Me gustó Jack Ketchum. Cabalgó junto a Butch Cassidy y su pandilla Hole-in-the-Wall, pero era un forajido bastante estúpido. Delinquía en los mismos lugares a la misma hora cada día, esto sucedió cinco días seguidos y alguien finalmente dijo: «¡Caramba, tal vez vuelva a estar allí mañana!». Y así fue, entonces lo atraparon y lo colgaron. Me encantaron sus últimas palabras: «Estaré en el infierno antes de que terminéis el desayuno, chicos. ¡Dejad que se desgarre!». ¡Pintoresco! 

Soraya: El monstruo siempre es humano en sus novelas. ¿Qué le hizo apartarse de los monstruos tradicionales del género? 

Jack Ketchum: Respuesta simple: la gente me asusta mucho más que los monstruos. Siempre lo hará.

Soraya: En la novela Off Season, que logra mantener la incógnita de lo que va a suceder en la siguiente página creando altos niveles de suspense, prevalece la sensación de que no existe demasiado aprecio por los personajes. Nunca tienen una segunda oportunidad. ¿Es así como ve la vida?

Jack Ketchum: A veces la vida nos ofrece cartas muy malas, y no hay nada que podamos hacer más que perder la mano. Un accidente fatal, una enfermedad complicada, o cruzar nuestro camino con la persona equivocada en el momento equivocado, etc. Escribo sobre todas estas cosas. Pero esencialmente soy una persona optimista y creo que eso también aparece en gran parte de mis creaciones. Si no, mira el final de Red, She Wakes, o Joyride. Aunque sí, estoy de acuerdo, Off Season, Stanglehold y The Girl Next Door son muy oscuras, muy sombrías. La paráfrasis de Barbara Kingsolver, pesimista, dice que va a ser un mal invierno. ¡Todos vamos a morir! Un optimista dice: «Nah, no será tan malo, estaremos bien». Una persona esperanzada piensa: «Tal vez todavía quede alguien con vida para febrero, así que voy a dejar unas patatas en el sótano, por si acaso». Soy esa persona esperanzada.

Soraya: Escribe con claridad, sin censura. Describe con todo lujo de detalles una tortura o un desmembramiento. ¿Cree que se ha vuelto popular por eso? ¿Piensa que a la sociedad le gustan las cosas espeluznantes? 

Jack Ketchum: Peter Straub me hizo una vez el elogio de decir que la gente acudía a mi trabajo por las razones equivocadas, y se quedaba por las correctas. Puede que te atraigan mis libros e historias porque buscas narraciones extremas, pero si sigues leyendo, con suerte encontrarás algunas historias muy buenas y bien contadas. 

Soraya: Sus novelas han sido llevadas al cine y en algunas ha trabajado como actor. ¿Se involucró mucho o dio libertad a escritores y directores? En su faceta de actor, ¿trató de plasmar a los personajes tal y como los imaginó? 

Jack Ketchum: He estado involucrado hasta cierto punto en todas las películas, ya sea adaptando el guión en las primeras etapas o participando en la filmación. Estuve más involucrado con The Woman porque Lucky McKee, el director, y yo la escribimos juntos, y luego estuve en el escenario durante casi todo el rodaje. Tuvimos que reescribir algunas escenas a medida que avanzábamos. No me entrometo en el trabajo de otras personas talentosas que quieren adaptar mi trabajo, pero estoy allí si desean contar conmigo. Y en gran medida, todas las películas han captado la intención y temas tratados en el material original, así que estoy satisfecho con ellas. 

Soraya: ¿Cuándo podremos disfrutar de otro de sus libros en España? 

Jack Ketchum: Alas, mi agente, me dice que a la industria editorial en España no está yendo muy bien, que no se venden muchos libros. ¡Pero todavía estamos ahí, intentándolo! Y con suerte eso cambiará pronto. 


Soraya: Muchas gracias por su paciencia y atención. 




PARA SABER MÁS:

viernes, 2 de febrero de 2018

Jack Ketchum, el genio de la contracultura literaria





Con motivo del reciente fallecimiento del escritor Jack Ketchum Caosfera publica un breve homenaje a cargo de nuestro querido Vincen Hamett, consumidor de Saplatterpunk y de cualquier cosa que esté bien escrita, como es el caso del maestro de Nueva Jersey.



El 24 de enero recibimos la triste noticia del fallecimiento del escritor Dallas Mayr (nombre real de Jack Ketchum). La muerte le sorprendió a sus setenta y un años en los Estados Unidos de Norteamérica, nación que lo vio nacer, crecer, enseñar y colaborar. Desde aquí queremos rendir homenaje y enviarle nuestro pésame a toda su familia. Y la mejor forma de hacerlo ―o la única que sabemos― es expandiendo y fomentando su obra. 

  Hablar de Jack Ketchum (y pienso seguir utilizando el presente a pesar de que desde el 24 de enero su vida pasase a ser pretérito) es hablar de uno de los más controvertidos novelistas de todos los tiempos, además de ser uno de los autores más apreciados por nosotros, enfermos del splatterpunk y el gore.

  Su literatura es una de las más dificiles de asimilar, por su marcada violencia y un afán constante de explorar las facetas más oscuras del ser humano y los mecanismos de la injusticia social.

  El ejemplo más representativo es su libro The girl next door (La chica de al lado) de 1989, inspirado en la tortura y asesinato de Sylvia Likens. Se trata de una obra muy dura, plagada de momentos que pondrán a prueba la resistencia del lector por su crudeza y la malsana amoralidad que desprenden muchos de sus pasajes. He de decir que a mí me costó acabarla, supongo que debido a que empaticé mucho con las dos protagonistas, la adolescente Meg y su hermana tullida Susan. También porque al estar basada en hechos reales, las violaciones y vejaciones descritas en la obra, perpetradas al principio por una familia de acogida, y más tarde por el barrio entero, cobran una dimensión difícil de manejar para cualquier individuo medianamente sano. ¿Cómo es posible que este tipo de cosas ocurran de verdad? ¿En qué pensaban estas personas -idénticas a cualquiera de vuestros vecinos- cuando cometieron semejantes aberraciones con un semejante? Es un misterio que ni los mismos investigadores de la época consiguieron resolver.

  Llegados hasta aquí, queda claro que Jack Ketchum es de esos escritores que te cogen por el cuello para golpearte luego con su historia. No quiero hacer aquí una apología ostentosa del splatterpunk, pero quiero matizar ciertos detalles que me llaman mucho la atención de la trayectoria de Ketchum, y que lo señalan como un escritor distinto, inteligente y especial.

  Desde su infancia fue un apasionado de los cómics y de los libros de terror. Se graduó en la escuela de Livingston en 1964. En su adolescencia se hizo amigo del escritor Robert Bloch, autor de Psicosis, que se convirtió en su mentor. Antes de publicar su primera novela trabajó como actor, comerciante y maestro, incluso llegó a ser el representante literario de Henry Miller, el célebre autor de la novela Trópico de Cáncer.

  Su ópera prima, Off Season (Al acecho-1980), fue condenada por la prestigiosa revista The Village Voice, acusada de difundir pornografía violenta, a pesar de que la obra se publicó bajo una versión censurada. Sin embargo, Stephen King se desvivió en elogios hacia su compañero de letras, convirtiéndose en uno de sus máximos defensores y, con el tiempo, en uno de sus mejores amigos.

  A día de hoy, la edición revisada y sin censurar de Off Season, es uno de los pilares fundamentales en los que se apoyan los escritores splatterpunk. Sobre todo porque es una obra que dignificó el género y lo elevó a otro nivel. Cuando hablo de literatura con la gente, siempre les digo que pagaría por ver una versión cinematográfica de Off Season, realizada por alguna productora francesa sin miedo a la censura. Quizá bajo la batuta del director Xavier Gens «Frontière(s)», Pascal Laugier «Martyrs», o Julien Maury y Alexandre Bustillo «À l'intérieur», o incluso ―por qué no― el mismísimo Gaspar Noé «Irréversible». Sería algo memorable de ver en la gran pantalla. 

  Jack Ketchum incluso se atrevió con literatura sobre el viejo Oeste, regalándonos The Crossings (Al otro lado del río), una novela corta donde narra las peripecias de una chica mexicana, que quiere rescatar a su hermana y vengarse de sus captores. Es una historia al más clásico estilo del wéstern de los años dorados del pulp, aderezado con elementos y recursos del horror moderno. The Crossings, en opinión de Stephen King (ya es la segunda vez que lo nombro), es el mejor libro de su carrera: «Ketchum se ha convertido en una especie de héroe para todos aquellos que escribimos relatos de terror y suspense. Es sencillamente uno de los mejores del género».

  Ketchum es de los pocos escritores que no tiene una mala novela, son todas muy disfrutables (mejoran con la relectura), y si te gusta el gore te van a fascinar. Aunque seguramente os estaréis preguntando por qué cito solo tres títulos. ¿Qué pasa con el resto de obras? ¿Ha escrito Jack Ketchum más libros? Por supuesto, y como acabo de decir, toda su bibliografía es y será siempre una fuente de inspiración, pero por desgracia muchos de sus títulos están sin traducir al castellano.

  ¿Quién sabe?, puede que algún día, nuestra suerte cambie y podamos volver a leer otra novela suya en español. Hasta que eso ocurra, seguiremos imaginando a un Jack Ketchum transgresor asomado a cualquiera de sus macabras historias. ¡Adiós amigo! Serás siempre nuestro motor estés donde estés. Te queremos.