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viernes, 26 de junio de 2020

Kelly-Hopkinsville: terrorífico origen de los hombrecillos verdes




Humanoide de Kelly-Hopkinsville. Imagen sujeta a derechos
de autor





A finales del año 2014 la todopoderosa agencia central de inteligencia (CIA) fundada en 1947 por el desaparecido presidente Harry S. Truman, realizó unas impactantes declaraciones a través de su espacio en Twitter. Dichas declaraciones fueron reveladas, concretamente, con fecha del 29 de diciembre del mencionado año y en ellas la agencia afirmaba ser la responsable de la oleada de avistamientos y, en líneas generales, actividad inusual percibida por millones de testigos en los cielos durante la década de los 50. En tal tweet, además, la agencia adjuntaba un archivo público con una serie de documentos que corroborarían su "confesión". El documento adjunto mostraba un programa secreto de desarrollo de los famosos aviones U-2, capaces de volar a una altitud de 18.000 metros, lo cual, según la agencia, habría dado lugar a la alarma de los ciudadanos. Si tenéis curiosidad respecto a este hecho, a continuación os dejo el enlace del tweet original, fechado, tal y como dije en párrafos anteriores, el 29 de diciembre del año 2014.






    Sin embargo, mucho más allá de todas estas alarmas y testimonios desmentidos por la propia CIA, lo cierto es que durante los años 50 se vivieron algunos sucesos de carácter excepcional. Tales sucesos han causado mella dentro de la cultura popular amén de convertirse en clásicos inmediatos de la disciplina conocida como ufología u ovniología en España. El caso que nos ocupa es, sin duda, uno de los más impresionantes y al mismo tiempo ambiguos que podemos encontrar dentro del mundo de lo insólito.

     El 21 agosto del año 1955, los miembros de una familia residente en la granja Sutton, situada entre la pequeña localidad de Kelly y la ciudad de Hopkinsville (Condado de Christian, Kentucky), acudieron a la comisaría de Hopkinsville en estado de pánico. Según el testimonio de la familia (compuesta por 5 adultos y 7 niños) que en aquellos momentos se encontraba acompañada por un hombre llamado Billy Ray Taylor, la granja estaba siendo asediada por un total de entre 12 o 15 criaturas de aspecto humanoide, baja estatura (90 cm concretamente) y orejas prominentes y puntiagudas que, conforme a dicha versión, tenían aspecto de duende. Así mismo, aseguraron que dichos seres parecían flotar en el aire a pesar de mostrar unas piernas atrofiadas y que en lugar de manos podían apreciarseles una suerte de dedos largos terminados en garra. También afirmaron que en su rostro se podían ver dos grandes óvalos a modo de ojos. Tan alterado era el estado de los testigos que, alarmadas, las autoridades decidieron tomar cartas en el asunto. Se desplazó hasta el lugar de los hechos un pequeño grupo de militares de la base de Fort Campbell, amén de algunos miembros de las autoridades locales. No obstante, la versión oficial afirma que no se encontraron pruebas contundentes, a excepción de los casquillos disparados por las armas que la familia dijo haber utilizado a modo de defensa.

   Fue el amigo de la familia, Billy Ray Taylor, quien confirmó en su declaración haber sido el primero en avistar una serie de luces coloristas cuando, a las 19:00 horas, se dirigía a sacar agua mediante una bomba. Asustado, hizo mención del suceso, pero la familia le restó importancia. No fue hasta las 20:00 horas, cuando la familia comenzó a escuchar unos ruidos de procedencia extraña, que saltó la alarma. Los ladridos del can adoptado por los Sutton desde hacía años pusieron en guardia al patriarca de la familia y a Taylor, que decidieron salir al exterior arma en mano. Pero el verdadero pánico llegaría con el avistamiento de una criatura, con las características arriba descritas, que trataba de ocultarse en el bosque próximo a la granja. No sabemos si realmente en un gesto de rendición o no, la criatura fue vista caminando hacia la casa con las manos en alto, y fue entonces cuando estalló la guerra. Las armas utilizadas fueron una escopeta y un rifle del 22, ambas disparadas contra el inesperado visitante, parece ser que con acierto, ya que los testigos dijeron haber escuchado un sonido metálico que bien podía haber sido provocado por el impacto contra la extraña armadura o traje metálico que, según sus palabras, vestía la criatura. Otros dos miembros de la familia Sutter decidieron acudir al rescate, pero uno de ellos fue atacado en la entrada de la casa por lo que describiría como una suerte de mano con garras. Una vez se hubo zafado de dicho ataque, ambos compañeros lograron alcanzar de un disparo a otra de las criaturas, que se encontraba en el porche, pudiendo escuchar el mismo sonido metálico que sus camaradas Taylor y Elmer Sutter (nombre por el que era conocido el patriarca de los Sutter).  

   La pesadilla continuaría en el interior de la vivienda, donde los miembros de la familia no cesarían en su batalla campal contra las terribles criaturas que asediaban la casa, golpeaban las ventanas, trepaban por los tejados e incluso, conforme a declaraciones posteriores, eran capaces de trepar por las paredes. Pero no solo la familia Sutter fue testigo de los insólitos acontecimientos, ya que los extraños visitantes se desplazaron hacia las granjas circundantes para continuar sembrando el pánico. En vista de que aquello no cesaba, tanto la familia Sutter como los Taylor decidieron desplazarse en torno a las 23:00 horas hasta la comisaría de Hopkinsville, situada a 30 minutos. Tal y como se afirma en párrafos anteriores, acudieron al lugar de los hechos varias autoridades y un fotógrafo encargado de testimoniar los daños. Los habitantes de las granjas vecinas dieron credibilidad al testimonio de los Sutter, ya que afirmaron haber visto luces y percibido ruidos de origen desconocido. Las únicas evidencias halladas al respecto fueron los casquillos y las marcas de disparos, amén de un extraño objeto verde y luminoso que fue encontrado en las cercanías y retirado a modo de prueba. Extrañamente, este objeto desapareció al día siguiente y jamás se supo más de él...

    Terminado el trabajo las autoridades se retiraron en torno a las 2:15 de la mañana, pero las criaturas no se sintieron ni mucho menos amedrentadas. La familia afirmó que que aquellos seres regresaron y no cesaron en su empeño de sembrar el terror hasta, aproximadamente, las 4:45 de la mañana. Aterrorizados, los residentes de la granja decidieron abandonarla al día siguiente, por temor a un segundo ataque.

    Como no podía ser menos, la prensa local se hizo eco de los extraordinarios acontecimientos, deformando algunos de los detalles relativos al caso. Sin duda, el cambio más conocido es el relativo a las criaturas tratadas por la prensa como hombrecillos verdes, a pesar de ser descritas por los testigos con una vestimenta metálica. Tal vez este cambio se obró a raíz de que los afectados señalasen que los seres aparecían recubiertos de un halo de luz verdosa y brillante aunque, ciñéndonos a los testimonios originales, sus cuerpos no fuesen propiamente verdes. Esta designación marcaría un antes y un después en la imaginería popular, transformandose en la definición per se para los habitantes de otros mundos.

   ¿Verdad o ficción? Lo cierto es que los testigos continuaron relatando la misma historia una y otra vez en todos y cada uno de los medios a los que fueron invitados. Tachados de oportunistas por unos y de realmente afectados por otros, cabe partir una lanza a su favor dado que el propio jefe de policía Russell Greenwell, quien recogió la denuncia de los hechos en Hopkinsville, afirmó literalmente: estas no son la clase de personas que normalmente acuden a la policía… Algo les asusta más allá de su comprensión.

   
Testigos del caso Kelly-Hopkinsville. Imagen sujeta a derechos
de autor

   Más allá, mucho más allá de su correspondencia con otros casos de similares características que podríamos tratar aquí más adelante, como el caso de una profesora de natación que, tras ver los bocetos de las criaturas en el periódico local, declaró que eran similares a los seres por los que fue atacada una semana antes, la huella de Kelly-Hopkinsville traspasaría las fronteras de la cultura popular para quedar ligada, por siempre, al mundo del séptimo arte. La producción por excelencia relacionada con el también conocido como caso de los duendes de Hopkinsville, es sin lugar a dudas una de las más icónicas de Steven Spielberg, el llamado rey Midas de Hollywood: E.T, el extraterrestre (1983). Cuentan que el cineasta se hizo eco de esta historia mientras se encontraba en pleno rodaje de la producción Encuentros en la tercera fase (1978). La cinta experimentó un éxito sin precedentes y Columbia Pictures instó al director, que estaba poco o nada interesado, a trabajar en una segunda parte que originalmente iba a titularse Watch the skies. Descartado tal título y reemplazado por el de Night Skies, esta cinta tendría como protagonistas a unos malvados científicos alienígenas capaces de comunicarse con los animales. Al igual que en los sucesos de Hopkinsville, los protagonistas afectados serían los dueños de una granja y cinco los aliens que habrían de aparecer. Las criaturas tendrían un carácter malvado, a excepción de una de ellas, que entablaría contacto con el personaje del hijo autista. Para llevar a cabo toda esta obra, Spielberg cedió el testigo del guión a John Sayles y contó con el especialista Rick Barker para el diseño de las criaturas.



Diseños de Rick Barker para Night Skies. Imagen sujeta a 
derechos de autor.


  Sin embargo, el director estadounidense cambió de planes en el transcurso de un plácido viaje a Túnez, donde se decantó por el carácter pacífico y tranquilo de las criaturas de Encuentros en la tercera fase. La casualidad del destino quiso que se cruzase en su camino la guionista Melissa Matheson, por aquel entonces novia de Harrison Fort, con la que convendría que la mejor parte del guión era la relacionada con la amistad entre el hijo de la familia y la criatura de origen alienígena. Así fue como comenzó a forjarse el guión de la tierna historia que conocemos hoy día, capaz de conmover el corazón de niños y adultos durante generaciones. La reacción de crítica y público fue unánime y fueron muchas las personalidades importantes que felicitaron al director, entre ellas el cantante Michael Jackson o la princesa Diana de Gales. No obstante, la felicitación más inquietante de todas fue la del entonces presidente Ronald Reagan, quien tras la proyección privada que tuvo lugar en la Casa Blanca, afirmó con seriedad: Hay muchos aquí, en esta sala, que saben que todo lo que se vio en esa pantalla es absolutamente cierto. Más adelante, Spielberg trataría de restar importancia a estas palabras argullendo que se trataba de una simple broma, pero sus palabras afirmando: Creo que sólo intentó hacer un chiste sin sonreir, nos dan a entender que nunca estuvo totalmente convencido de la "broma"...


Imagen sujeta a derechos de autor


   Como vemos, la popularidad del considerado como el suceso más terrorífico del mundo de la ufología, ha constituido la semilla de importantes y magníficos proyectos además de convertirse en todo un icono capaz de alimentar la imaginación de soñadores y amantes del mundo paranormal. No importa que creamos o dudemos, lo único verdadero es que nos encontramos ante un fenómeno  singular e irrepetible que resistirá con entereza el paso de los años.


NIEVES.


BIBLIOGRAFÍA

-Alien Legacy (Geraldine Sutton-Stith, 1994)
-Steven Spielberg, some green man and Hopkinsville  (artículo de Erick Moore, 2015)



  

viernes, 21 de febrero de 2020

Todo queda en familia: Las aventuras de Claudia Vázquez, la parapsicóloga más famosa de España.









Como ya sabéis, nos encanta estar al tanto de las novedades editoriales y como no, apoyar interesantes proyectos. En este caso, queremos desear toda la suerte del mundo a nuestro compañero Alberto Bellido García, que por cierto no es la primera vez que pasa por Caosfera, por eso os vamos a hablar un poquito de su nuevo proyecto editorial. 



La novela gráfica que publicó su primer volumen hace un par de años en Amazon por obra y gracia del escritor y guionista Alberto Bellido y el dibujante e ilustrador Iban Labestia del Pantano, inicia su campaña de Crowdfunding con el objetivo de completar tres volúmenes mas un recopilatorio, esta vez con la colaboración del ilustrador Alberto martínez. 

   A partir, pues, de este mes de Febrero, la obra gráfica podrá recibir las donaciones de todos aquellos a los que interese conocer un final que no dejará indiferente a nadie. 

  Es una novela gráfica nacida a partir de un relato corto que, más tarde, fue reestructurado por el escritor y guionista Alberto Bellido, finalista en un concurso de microrrelatos de halloween, que sumergirá a los lectores en las apasionantes y adictivas aventuras y desventuras de su protagonista, Claudia Vázquez. En ella se nos dan a conocer algunos de los enclaves más misteriosos y mágicos de España.

   Algunos de los lectores que ya han sucumbido a la tentación de leer el primer volumen, han declarado lo siguiente: 

   ”Es una novela gráfica tétrica y truculenta. Me he quedado 

con ganas de ver cómo acaba”. 

   ”Un excelente trabajo para una historia clásica. En estos tiempos tan faltos de ideas es muy recomendable”. 

   Aquí podéis encontrar toda la información relativa al proyecto:




   Gracias a todos aquellos que estén interesados en realizar su aportación.

 

viernes, 26 de julio de 2019

Infrasonidos, ultrasonidos y visiones fantasmagóricas



Vladimir Gavreau. Imagen sujeta a derechos de autor

¿Sois apasionados del mundo del misterio? Pues aquí os traemos un nuevo artículo de nuestro colaborador Jorge Ríos (Informe Enigma, Enigma en la onda, Informe insólito, etc) en el cual nos habla del ser humano y sus infinitas capacidades perceptivas..




Como la maquina perfecta que es, el ser humano recurre al empirismo —método de aprendizaje basado en las experiencias vividas y la observación de los hechos—  con el fin de afrontar nuevas experiencias. Pero cuando estas experiencias tienen relación con el mundo de lo paranormal son capaces de generar en su interior una sensación de terror y ansiedad, por otra parte una respuesta lógica del subconsciente ante la incapacidad de afrontar determinadas situaciones. 

  La razón y las emociones bien equilibradas son compatibles, aunque a menudo nos dejamos llevar por las segundas. Sin duda, la que más nos invade es el miedo,  sentimiento que experimentamos sobre todo cuando nos viene a la mente el mayor enigma de todos: la muerte. Cuando este pensamiento es recurrente hasta convertirse en una obsesión, se denomina tanatofobia, término frecuentemente unido al de necrofobia (miedo a las cosas muertas). 

  Llegados a este punto, aludimos de nuevo al empirismo, ya que la tanatofobia suele desarrollarse a raíz de algún tipo de experiencia traumática vivida en la infancia y/o juventud. La conclusión final de todo esto es que es normal sentir miedo ante un terrible presagio como la muerte, sin embargo esta fobia, relacionada frecuentemente con otras patologías, va mucho más allá del simple y mero pensamiento decadente para llevarnos a los intrincados laberintos de la enfermedad mental. Y eso no es lo que buscamos.

  La finalidad de este artículo es adentrarnos en el campo de la investigación paranormal. Han sido muchas las personalidades que han tratado de buscar respuestas a la ancestral creencia de la vida en el más allá. Para empezar, vamos a explorar algunas cuestiones indispensables para cualquier investigador y amante de la paraciencia que se precie.






¿Fantasmas o alucinaciones? 


  En 1857 el pedagogo francés Allan Kardec —de nombre real Hippolyte Léon Denizard Rivail  lanzó El libro de los espíritus, tratado que sentaría las bases del espiritismo moderno. Según Kardec, el alma humana sobrevive al cuerpo y logra la ascensión a un nivel superior. Normalmente, no podemos contactar con los espíritus, sin embargo estos pueden encontrar la forma de establecer ese contacto. Muchos han defendido la hipótesis de Kardec y sus seguidores, entre ellos Antoine Laurent Lavoisier (1743– 1794), considerado padre de la química actual. Lavoisier desarrolló la denominada ley de la conservación de la energía, en la cual el eminente químico afirma: 


 «La cantidad total de energía en cualquier sistema físico aislado (sin interacción con ningún otro sistema) permanece invariable con el tiempo, aunque dicha energía puede transformarse en otra forma de energía. En resumen, la ley de la conservación de la energía afirma que la energía no puede crearse ni destruirse, solo puede cambiar de una forma a otra».


  Existen infinidad de teorías y creencias acerca de la explicación de esta energía. La más extendida, sin duda, alude al alma de los difuntos (dos de cada diez españoles afirman tener la certeza de que existen los espíritus). Hay quienes, por su parte, aseguran que se trata de demonios o entidades malignas. Sin embargo, la ciencia sigue atendiendo a la lógica y achaca estas visiones a otras causas como fallos cerebrales, parálisis del sueño, intoxicación por monóxido de carbono e infrasonidos. Hablaremos hoy de esta última.







Infrasonidos y ultrasonidos, aliados de la lógica

  
  La ciencia cada vez avanza más en este campo y ha sido capaz de demostrar en recientes investigaciones que muchas de estas visiones tienen una explicación más sencilla y lógica. Para entender esto debemos hacer hincapié en los conceptos infrasonidos y ultrasonidos. Los sonidos de baja frecuencia o infrasonidos son ondas acústicas que están por debajo del espectro audible de un ser humano, es decir entre los 20 Hz y los 20.000 Hz (hertzios). Para que nos hagamos una idea, la frecuencia más baja que podemos sentir es un LA a 27,5 Hz muy próxima al límite, en cuanto a capacidad auditiva se refiere, de cualquier ser humano. Sin embargo, los animales pueden rebasar estas frecuencias. Estos infrasonidos son utilizados por los elefantes para comunicarse entre sí en distancia.

  Los infrasonidos pueden ser provocados por diferentes fenómenos meteorológicos como las tormentas, los fuertes vientos estacionales, los patrones del clima u otras causas como algunos tipos de terremotos, el sonido de música en la lejanía o los ruidos del tráfico. Cualquiera de estos factores puede afectar a nuestro oído interno y, en general, al sistema nervioso. Puesto que el cerebro es capaz de percibir ondas imposibles para nuestro oído, aquí tendríamos una prueba  de nuestra propensión a sufrir ciertas alucinaciones. 

  Si hay unas frecuencias estudiadas dentro del mundo de los infrasonidos son las inferiores a 19 Hz, conocidas como las frecuencias del terror. Este tipo de frecuencias pueden provocar la vibración de los globos oculares, lo que se traduciría en ilusiones ópticas. 

  Por la contra, los ultrasonidos son ondas acústicas que rebasan la capacidad del oído humano. Su descubrimiento llegó a manos del biólogo Lazzaro Spallanzani, quien descubrió su existencia a base de observar a los murciélagos cazar a sus presas. La ciencia y la medicina han hecho un completo uso del descubrimiento de Spallanzani, sobre todo la segunda, ya que son frecuencias muy útiles para realizar diagnósticos. Aunque su uso es polémico en algunos casos, por ejemplo durante el embarazo, ya que pueden provocar alteraciones en el crecimiento del feto, en la audición y en la visión. Como apunte y curiosidad, aludiré a una noticia sobre la utilización por parte de una conocida marca de un sistema de ondas ultrasónicas que tendría la finalidad de crear mundos virtuales en el interior del cerebro humano. Como vemos, la ciencia y la ficción caminan de la mano.

  Sin duda, tanto la ciencia como la lógica aportan las explicaciones más válidas para este tipo de fenómenos. Pero no nos olvidemos de que existe una realidad que escapa a nuestro control. Cierto tipo de fenómenos se manifiestan en ambientes donde no interviene ningún tipo de estímulo, lo que nos hace conservar la creencia de que existe una dimensión más allá de lo que nuestros ojos —u oídos— pueden percibir.







viernes, 26 de abril de 2019

El origen de las psicofonías




¡Abrimos nueva sección dedicada al mundo del misterio y la investigación! Y qué mejor que por la mano de nuestro colaborador Jorge Ríos, director del programa Informe Enigma, en radio Platja d´aro y el espacio Enigma en la onda, de Onda cero Menorca, además de investigador y colaborador en varios medios. Si todavía no conocéis a Jorge, esta es vuestra oportunidad. Y si tampoco conocéis el mundo de la transcomunicación, tenéis un motivo más para hacerlo ahora. 



  

  Cuando hablamos del mundo de la parapsicología, las dos primeras palabras que se nos vienen a la cabeza son “fantasmas” y “psicofonías”. Aunque tendemos a asociar ambas cosas, recientes experimentos han arrojado luz sobre la teoría de que no son necesariamente conceptos inseparables.

  La pretensión de este artículo no es otra que la de profundizar en el origen de los EVP (Fenómenos electrónicos de voz), más conocidos como psicofonías. Dicho fenómeno ha adquirido popularidad gracias a ciertos espacios televisivos. Sin duda, este es uno de los misterios más esquivos e irresolubles. Sólo podemos especular sobre su procedencia a través del contenido de los mensajes que nos hacen llegar esas curiosas voces metálicas y, en ocasiones, ininteligibles. 

  Si hay algo en lo que la mayoría de investigadores y estudiosos del tema coinciden es precisamente en que el origen de estas voces que, en ocasiones, interactúan con los investigadores es imposible de definir. Conocemos de sobra el enunciado de la ley de causa y efecto: "Todo en el universo tiene una causa específica; no hay causa sin efecto, ni efecto que no tenga una causa, y la magnitud de un efecto es equivalente a la importancia de la causa que lo generó. Este principio actúa sobre todos los planos de energía: materia, mente y espíritu”. Al disponer únicamente de lo que llamaríamos efecto, deberíamos buscar la causa u origen en otro plano dimensional. Quizás este mismo planteamiento fuera el que desató la curiosidad del pintor, músico y productor documental sueco Friedrich Jürgenson, pionero en el estudio de las EVP. Pero atribuir a Jürgenson el descubrimiento de este fenómeno es un gran error, ya que muchos antes que él se habían topado de frente con estos registros. 

  La palabra psicofonía, está compuesta por las raíces “psique” y “fono”, aludiendo a su origen psíquico. Sin embargo, otros investigadores prefieren usar el término parafonía, acuñado por el Dr. Germán de Argumosa. Este conocido investigador, creía que las voces registradas no eran originadas por la mente humana, sino por entidades asociadas al mundo de lo paranormal. ¿Pero qué es realmente una psicofonía? Podíamos decir que es un sonido o voz que refiere acontecimientos pasados o recrea escenas concretas. Son imperceptibles para el oído humano y la única forma de captarlas es mediante la grabación con aparatos electrónicos. Los registros obtenidos a lo largo de la historia son variados, hemos podido escuchar voces masculinas, femeninas e incluso infantiles. También sonidos de animales u otros de origen artificial como el de aviones o armas de fuego. Todos y cada uno de estos audios presentan diferencias en cuanto a velocidad, tono o timbre.

  Pero la gran pregunta sigue en el aire: ¿cuál es la verdadera naturaleza de estos registros? 




Un breve repaso por la historia 

  Como ya hemos citado más arriba, la historia sitúa su origen en las investigaciones del pintor, músico y productor Friedrich Jürgenson, quien descubriría el fenómeno en el verano de 1959. Pero si echamos la vista atrás en el tiempo, nos daremos cuenta que ya hay referencias de otros grandes investigadores que se toparon con estas voces o sonidos que, según algunos, proceden del otro mundo. 


1- Nicola Tesla y Marconi

  Es de sentido común imaginar que, tratándose de voces electrónicas, la primera persona que pudo conocer de cerca este fenómeno fue sin duda el inventor de la radio. Cuando buscamos el nombre del creador de tan revolucionario aparato, encontramos el de Guglielmo Marconi. Sin embargo, ha quedado demostrado que el primer aparato de radio fue inventando realmente a finales del siglo XIX por el olvidado genio Nikola Tesla. Sin embargo, Marconi jugó mejor sus cartas y patentó el descubrimiento en 1902, consiguiendo así el premio Nobel de Física en 1909. Más allá de esta lucha de egos, no hay duda de que ambos eran grandes visionarios y se toparon de frente con lo desconocido gracias a sus investigaciones con tan revolucionario invento. Tampoco les dieron la debida importancia a los sonidos y voces extrañas interceptadas por este aparato. El mismo Tesla se atrevió a asegurar que estas interferencias procedían de otro planeta. Pero, quizás, fuesen los primeros en escuchar las llamadas voces del más allá.



Nikola Tesla



Guglielmo Marconi



2– Thomas Alva Edison 

  De los 1003 inventos patentados por Thomas Alva Edison, hubo uno en concreto que nunca llego a ver la luz y llamó bastante la atención. Se trataba de un teléfono para hablar con los espíritus. Según afirma Nikola Tesla en sus diarios, Edison ideó este ingenio cuando supo por terceras bocas que Tesla había estado recibiendo voces y sonidos extraños a través de las ondas de radio. Edison se burló públicamente de Tesla, pero según el Dr Miller, su asistente, creía realmente que el croata había encontrado la manera de poder comunicarse con los muertos. Edison falleció sin descubrir el secreto de Tesla y sin llevar a cabo su prodigioso invento. 



Thomas Alva Edison




3– Ferdinando Cazzamalli 

  Fue un Neurólogo Italiano que dirigió un hospital psiquiátrico. Realizó un sinnúmero de experimentos entre los años 1923 y 1925. Encerró a varios pacientes en una jaula de Faraday con un aparato de radio, a fin de averiguar cómo influía la mente humana en este tipo de ondas magnéticas. Estas personas produjeron aparentemente ruidos audibles en los transmisores. Cazzamalli dedujo de ahí, que el cerebro en ciertas condiciones puede producir ondas cortas, que denominó ondas radiocerebrales. Algo que ya planteó un científico ruso, el Dr. Betcherew (1857-1927), cuando aseguró que las ondas cerebrales podrían ser portadoras del fenómeno telepático. Sin embargo, este experimente tampoco pudo asegurar el origen de las misteriosas voces. Con los años creó la SIM, Sociedad Italiana de Científicos Metafísicos.



Ferdinando Cazzamalli



4 - Padre Ernetti y Padre Gemelli 

  Estos dos sacerdotes se interesaron por el fenómeno psicofónico por casualidad, en el año 1952. Su intención era cambiar el formato de unos antiguos cantos gregorianos, concretamente de un grabador de alambre a uno de cinta. 

  Tras varios intentos, el alambre del que contenía la melodía original se rompió varias veces, por lo que los sacerdotes llegaron a pensar que no podrían conseguirlo. Desesperado, el padre Gemelli, miró al cielo y pidió ayuda a su padre fallecido. La sorpresa vino cuando al rebobinar la cinta se pudo escuchar claramente la voz de su difunto progenitor diciendo: “Claro que te ayudare, estoy siempre contigo”

  Estupefactos, los dos sacerdotes volvieron a repetir la grabación y, para su sorpresa, se grabó un nuevo mensaje: 


  “Pero Zucchini, está claro, ¿no sabes que soy yo?"


  Zucchini era un expresión cariñosa que utilizaba el padre del clérigo. Esto cambió para siempre la vida y las creencias del padre Gemelli, quien llegó a explicar los hechos al papa Pio XII. Para su sorpresa, el Sumo Pontífice lo tranquilizo diciéndole: “Estimado padre Gemelli, realmente no tiene que preocuparse por esto, la existencia de esta voz es un hecho estrictamente científico y no tiene nada que ver con el espiritismo. La grabadora de audio es totalmente objetiva. Recibe y graba ondas de donde quiera que procedan. Este experimento sea tal vez una piedra angular para el desarrollo de estudios científicos que reforzarán la fe de las personas en el más allá”. 

  Estas declaraciones se hicieron públicas en 1986, año en que el padre Ernetti concediera por primera vez una entrevista a la revista italiana “Oggi”, donde contó lo sucedido en 1952.



Gemelli con el padre Pio XII



5- Friedich Jürgenson 

  Como ya hemos dicho al principio, nos encontramos ante el caso más popular y conocido. Todo comenzó, supuestamente, cuando en la primavera de 1959 Jürgenson se encontraba junto a su mujer Mónica en una casa que habían alquilado para pasar el fin de semana. Sacó un micrófono por la ventana con la intención de grabar a un pájaro pinzón que se había posado en el alféizar. El aparato utilizado en este caso era un pequeño magnetofón, con el cual hizo varias grabaciones. Una vez terminó de grabar, reprodujo las cintas y en principio no encontró ninguna anomalía. El sonido de los pájaros se escuchaba perfectamente pero, pasados unos minutos, se dio cuenta de que lo que escuchaba era a alguien imitando el sonido de las aves. Las tomas quedaron estropeadas por un buen número de voces. Pero si algo le dejó petrificado fue descubrir que una de esas voces hablaba en noruego. Pensó que en el bosque había alguien más, así que decidió volver a repetir el experimento. Esta vez prestaría atención para que nadie pudiera colarse en las grabaciones. De nuevo, al reproducirlas escuchó una voz junto al sonido de los pájaros. se escuchaba perfectamente, y reconoció que se trataba de su madre fallecida refiriéndose a él con un apodo cariñoso que nadie conocía, Friedel.


  "Mi pequeño Friedel… ¿Puedes oírme?"


  Desde ese momento el mundo de la transcomunicación instrumental dio el pistoletazo de salida y se popularizó. Muchos son los investigadores que han asegurado que en su lecho de muerte, Jürgenson aseguró que no se topó con el fenómeno psicofónico por casualidad, sino que había escuchado tiempo atrás lo acontecido a los sacerdotes Gemelli y Ernetti, y que esto le animó contactar con el otro lado. 


Friedrich Jürgenson



  Sea como fuere, queda patente que el fenómeno psicofónico no es algo inventado por el hombre, pero sí descubierto por obra y gracia de la tecnología y el progreso. En este artículo hemos hecho mención a los casos más conocidos por el público, pero hubo muchos otros que también se toparon con estas extrañas voces. Incluso en la Primera y Segunda Guerra Mundial fueron célebres, ya que siempre había algo de procedencia desconocida que intercedía en las comunicaciones así como en los procesos de desencriptación de los mensajes del bando enemigo. Algo que sigue siendo desconcertante y que, aún a día de hoy, no podemos explicar.